Para muchas personas, terminar la escuela secundaria en la adultez no se trata solo de obtener un papel: significa retomar proyectos postergados y ampliar posibilidades laborales. Con esa convicción, la Biblioteca Popular 2 de Abril sostiene desde hace cuatro años un programa de terminalidad y aceleración de estudios dirigido a quienes, por distintos motivos, quedaron fuera del sistema educativo.
El fundador de la institución, Norberto «Beto» Rivas, explicó en diálogo con FM de las Misiones que la iniciativa nació al advertir que el empleo, las responsabilidades familiares, los problemas económicos y hasta las fechas acotadas de inscripción dejaban a una parte importante de la población sin posibilidad de completar su formación.
«Este es un programa que lo llevamos adelante ya hace cuatro años, se llama proceso de nivelación y aprendizaje», señaló Rivas. Una de sus principales características es que permite incorporarse en cualquier momento del año: «Vos podés inscribirte en todo el año», remarcó.
El programa está dirigido a quienes no terminaron la escuela media, sin importar el año hasta el que llegaron. A través de un sistema de evaluación y nivelación, los estudiantes pueden retomar desde donde abandonaron y avanzar hasta obtener el título oficial. Los docentes pertenecen al Consejo General de Educación y las certificaciones tienen reconocimiento formal: «Los profesores son pagados por el Consejo General de Educación y los títulos son oficiales emitidos por el Consejo General de Educación», precisó.
Otro punto que destacan quienes participan es la flexibilidad ante las interrupciones. Según explicó Rivas, si alguien deja de asistir puede retomar exactamente donde lo dejó: «Si el alumno deja en septiembre, puede retomar directamente en noviembre donde dejó la última vez que pisó la biblioteca».
Las clases se dictan los lunes y jueves de 18 a 21, una franja pensada para quienes trabajan durante el día. La biblioteca también provee materiales, fotocopias y bibliografía, lo que reduce la carga económica para los participantes. Las asignaturas incluyen Matemática, Lengua, Biología y Ciencias Sociales, con trabajos prácticos y evaluaciones, pero con un ritmo adaptado a cada persona. «Nosotros adaptamos a la posibilidad del alumno», sostuvo Rivas.
El programa funciona en Posadas y también en El Soberbio, donde tiene una participación significativa. En la sede de Colonia Paraíso, a unos 20 kilómetros del casco urbano de esa localidad, asisten vecinos de la zona rural que encuentran allí una alternativa accesible.
Este año la institución prevé llegar al egresado número 600. Detrás de esa cifra hay historias concretas: Rivas mencionó el caso de un jefe de guardia de un hospital que completó sus estudios por esta vía, y el de trabajadores de organismos públicos que accedieron a mejores posiciones gracias al título obtenido. «Prácticamente cambiamos las vidas de las personas con el título secundario», afirmó.
Con informacion de Primera Edicion.