Cierre del aserradero Linor en Azara: 130 trabajadores buscan cobrar indemnizaciones y el sindicato denuncia mala fe de la empresa

El cierre del aserradero Linor, en Azara, dejó sin trabajo a unos 130 empleados y desató una serie de gestiones sindicales, judiciales y asistenciales para contener la situación. De ese total, 97 estaban registrados formalmente y ya recibieron el telegrama de desvinculación. Los restantes, unos 30, no contaban con registro y deberán acreditar su relación laboral por vía judicial para poder reclamar.

Agustín Báez, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP), confirmó que la empresa cesó sus actividades y que los trabajadores registrados comenzaron los trámites para acceder al fondo de desempleo. Para facilitar las gestiones ante ANSES, el sindicato coordinó con la Municipalidad de Azara el traslado de los empleados a Posadas sin costo de movilidad.

Según explicó Báez, antes del cierre la firma ya acumulaba deudas salariales de aproximadamente dos meses. A eso se sumó la imposibilidad de afrontar las indemnizaciones: «El empleador, desde el primer día que nos dio la comunicación, nos informó que no iba a tener plata para pagar la indemnización», afirmó el dirigente.

Cerca del 80% de los afectados quedó representado por el abogado que el sindicato puso a disposición, con el objetivo de reclamar judicialmente los haberes adeudados y las indemnizaciones. «El tiempo no lo sabemos porque son los tiempos de la Justicia, no los manejamos nosotros. Esperemos que sean pronto», planteó Báez.

En paralelo, la Justicia ya dictó medidas para proteger los bienes de la empresa. «Se logró hacer un embargo a la cuenta de la empresa, donde una jueza dictó una medida cautelar para que no se saque ni una de las maquinarias que están ahí», detalló el sindicalista. Las máquinas que permanecen en el predio cuentan actualmente con custodia nocturna.

El SOIMP también denunció una conducta irregular por parte de la empresa durante el proceso previo al cierre. «La empresa tuvo una actitud de muy mala fe, de mandarlos a los trabajadores de vacaciones y en el medio empezar a vaciar la empresa», sostuvo Báez.

En el plano asistencial, el sindicato gestionó junto a la Federación de Obreros de la Industria de la Madera la entrega de módulos alimentarios para los 130 trabajadores. También realizó gestiones para evitar cortes de luz y agua en los hogares de quienes quedaron con deudas por la falta de ingresos. «Pudimos gestionar que no se les corte la luz por la cooperativa eléctrica de la zona y también el servicio de agua potable para los trabajadores que tenían deuda», indicó.

Algunos de los extrabajadores ya buscaron salida laboral por su cuenta. «Hay algunos que ya se fueron a Brasil, otros fueron a trabajar a los campos, porque necesitan seguir cubriendo sus necesidades y es a través del trabajo», señaló el dirigente.

Sobre el panorama general del sector, Báez consideró que el caso de Linor fue excepcional, aunque reconoció que la industria maderera atraviesa un momento complejo por la caída del mercado interno, la ausencia de obra pública y el aumento de costos. Aclaró que hasta el momento no se registraron otros cierres ni despidos masivos en la región. «Hoy sostenemos, en base al diálogo, con mínima reducción de jornada, pero que la actividad siga funcionando. Como sindicato queremos eso, no queremos hablar de despidos cuando estamos en una mesa frente a un empleador», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.