Condenaron a 18 años de prisión a un hombre de Apóstoles por abusar sexualmente de su hijastra durante cinco años

Una nena de Apóstoles soportó cinco años de abusos sexuales por parte de su padrastro antes de animarse a contarlo. Tenía apenas 13 años cuando recurrió a su abuelo materno para pedir ayuda. Los hechos se habían extendido desde sus 7 hasta sus 12 años, en la vivienda que compartía con su madre y el hombre condenado.

Tras tres jornadas de debate, los jueces del Tribunal Penal 2 de Posadas, Augusto Gregorio Busse, Martín Alejandro Rau y César Antonio Yaya, condenaron el jueves al acusado a 18 años de prisión. El fallo lo declaró autor penalmente responsable de «abuso sexual simple agravado por ser encargado de la guarda de un menor de 18 años y aprovechando convivencia, al menos siete hechos, y abuso con acceso carnal, al menos 13 hechos, todo en concurso real», encuadrados en el artículo 119 del Código Penal Argentino.

La madre de la víctima realizó la denuncia el 3 de septiembre de 2024 en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional VII, en cuanto tomó conocimiento de lo ocurrido. Llevaba diez años de convivencia con el hombre, quien tenía a su cargo el cuidado de la niña mientras ella salía a trabajar.

En la Cámara Gesell, instancia solicitada por el juez de Apóstoles Miguel Ángel Faría y la fiscal Silvia María Barronis, la víctima describió con precisión los lugares y las circunstancias de los hechos: dos domicilios en distintos barrios de Apóstoles, en momentos en que estaba sola o al cuidado del padrastro junto a su hermana recién nacida.

El relato de la menor incluyó las amenazas que el acusado le habría dirigido para mantenerla en silencio. Entre ellas: «No cuentes nada de esto porque te va a pasar algo malo», «No digas nada porque te voy a pegar y a matar a tu mamá» y «Vos no digas nada de esto que pasó porque te puede hacer algo muy malo, te puedo lastimar a vos».

Las pericias psicológicas del Cuerpo Médico Forense fueron determinantes durante el juicio. El informe consignó que en la niña «se observan indicadores de presencia de una conflictividad emocional, evidenciándose como predominante grandes montos de angustia junto al sentimiento de culpa; presentando en todo momento mirada triste y grado de presión del medio que la rodea». Los peritos concluyeron que esos indicadores «estarían vinculados a los sucesos que se investigan» y que «los sucesos representan daño psíquico en la etapa evolutiva donde sucedieron los hechos, desde niña hasta su preadolescencia».

El debate incluyó declaraciones de alrededor de diez testigos. En su alegato, el fiscal Vladimir Glinka solicitó 20 años de prisión. La defensa, por su parte, pidió la absolución invocando el principio de duda razonable, el «in dubio pro reo». El tribunal se inclinó por la condena de 18 años.

Con informacion de Primera Edicion.