Dos de Mayo cumple 86 años: historia, pioneros y paisajes de una localidad entre sierras y selva

Dos de Mayo celebra hoy su 86º aniversario. La localidad, enclavada entre las sierras, saltos y selva misionera sobre la ruta nacional 14, tiene su punto de partida el 26 de agosto de 1940, cuando Alejandro Wasilcow llegó junto a su esposa e hija para radicarse en esa zona de Misiones.

Las tierras pertenecían al español Pedro Núñez, quien mandó a abrir una picada para carros y mulas que conectaba la ruta 12 con la ruta 14 —conocida como ruta Paraná-í, hoy ruta provincial 211—. Cerca de ese cruce, Wasilcow levantó su casa, que con el tiempo se convirtió en el Hotel Alex: el primer almacén de ramos generales de la zona, que también ofrecía comida y alojamiento a quienes transitaban hacia San Pedro y Bernardo de Irigoyen.

El nombre de la localidad tiene origen histórico y sentimental. Núñez eligió llamar a la colonia «Dos de Mayo» en homenaje al levantamiento del pueblo español del 2 de mayo de 1808 contra la invasión francesa y la imposición de José Bonaparte en el trono, en reemplazo de Fernando VII.

Para colonizar el territorio, Núñez contrató al agrimensor Adolfo Pomar, cuya mensura atrajo a colonos llegados desde Santa Catarina y Rio Grande do Sul: alemanes, brasileños, criollos y otras etnias. Entre los apellidos pioneros que quedaron en la memoria colectiva figuran Borutzki, Da Rosa, Schegel, Obereck, Pydd, Ratzinger, Engel, los hermanos Ervino, Juan y Ricardo Neuendorff, Eberhart y Sulo Perila, entre otros.

En 1942 se instaló un destacamento de Gendarmería Nacional. Un año después, en un local cedido por Julio Pyd, abrió la primera escuela pública. En 1954, la comunidad comenzó a gestionar ante el gobierno la creación de una Comisión de Fomento, anhelo que se concretó el 11 de febrero de 1957 mediante el decreto 244 firmado por el interventor nacional Adolfo Pomar —el mismo agrimensor que décadas antes había mensurado esas tierras—.

Por decreto 682 del 22 de abril de 1957 se designó a Juan Giaconi como primer comisionado municipal, acompañado por Ernesto R. Urbieta, Eugenio Olivera, Edvino A. Olsson, Carlos Knass y Egon Buhl. En 1962, una ley provincial amplió el ejido municipal de 20.000 a 70.000 hectáreas, superficie que luego se redujo a 50.000 con la creación del municipio de San Vicente.

Hoy, Dos de Mayo es también un destino turístico con varios atractivos naturales. El Parque Municipal Dos de Mayo —conocido como Parque Sur— ocupa 27 hectáreas a la entrada de la ciudad, con mirador, lago artificial, canchas, pistas de atletismo, quinchos y juegos infantiles.

Entre los saltos y cascadas de la zona se destacan el salto Honorio Rolón, sobre el arroyo El Doradito en la localidad de Pueblo Illia, nombrado en homenaje a un médico y conservacionista de Puerto Iguazú; el salto Golondrinas, refugio primaveral de esas aves entre piedras que forman una gruta; el salto Orquídeas, a unos 4.200 metros del centro, con más de diez metros de caída y acceso por un sendero empinado y exigente; y el Salto Caracol, en cercanías de la picada Indumar, donde el agua cae ocho metros sobre el arroyo Arazá entre plantaciones de té y paisajes de monte.

Con informacion de Primera Edicion.