El 23 de junio es una fecha que River Plate vive con sentimientos encontrados. En 2012, exactamente tres días antes de que se cumpliera un año de su histórico descenso a la Primera B Nacional, el club consiguió el regreso a la máxima categoría del fútbol argentino.
Fue en el estadio Monumental, con una victoria 2-0 ante Almirante Brown. Los dos goles los convirtió David Trezeguet, y con ellos terminó una temporada cargada de angustia para los hinchas millonarios.
Sin embargo, ese mismo día del calendario carga con una de las páginas más oscuras del fútbol argentino. El 23 de junio de 1968, al término de un Superclásico entre River y Boca en el Monumental, los simpatizantes visitantes se encontraron con la puerta 12 cerrada. La aglomeración desencadenó una serie de avalanchas que costó la vida a 71 personas.
Cinco décadas y ocho años después, aquella tragedia sigue siendo la más grave ocurrida en un espectáculo deportivo en el país.
En cuanto al partido en sí, el Superclásico de aquel día no ofreció prácticamente nada: River y Boca empataron sin goles, en lo que fue además la última actuación de Amadeo Carrizo en un derby.
Con informacion de Primera Edicion.