El Alcázar celebró su 87° aniversario con la mirada puesta en el camino recorrido. Pioneros de la localidad repasaron sus vivencias y coincidieron en que el municipio creció de manera notable a lo largo de las décadas.
Rodolfo nació y se crió en El Alcázar, y trabajó 37 años en la municipalidad. Desde esa experiencia, aseguró conocer de cerca la evolución del lugar. «La verdad que este último tiempo ha crecido», dijo, y agregó: «Veo que ha crecido muchísimo, muchísimo». También tuvo palabras para las nuevas generaciones: «Que se queden en el pueblo y que sigan como fuimos nosotros que nacimos y nos criamos acá. Todo nuestro sacrificio está acá».
Otra vecina llegó a El Alcázar hace 61 años, oriunda de Campo Viera y criada en Alem. Recordó los humildes comienzos del pueblo: una escuela de madera y escasa infraestructura. Al comparar ese pasado con el presente, valoró los cambios. «En estos años levantó lindo. Hay una plaza, hay más casas», señaló. También evocó una anécdota de sus primeras noches en la localidad: «Cuando yo llegué, ahí donde vivía mi casita era una casita de madera, cuando empezó a oscurecer, los perros se escondieron abajo del piso, el tigre ladraba en el monte». Ante la pregunta de si llegó a ver al animal, aclaró: «No le llegué a ver, pero escuchar, sí».
Una pareja con más de seis décadas de arraigo en El Alcázar completó el panorama. Ella, de origen brasilero, contó que llegó hace 62 años y decidió quedarse «porque encontré mi pareja acá». Él arribó al pueblo con apenas un año de vida y recordó cómo era entonces: «Acá fue linda. Cuando llegamos acá no había casi nada». Hoy, ambos ven una localidad diferente. «Y hoy sí, un lujo ya», resumieron.
Con informacion de Misiones Online.