Los recientes fallos judiciales que cuestionan aspectos de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional fueron analizados por Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, quien consideró que representan un respaldo para los trabajadores mercantiles.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Gómez explicó que «la Secretaría de Trabajo de la Nación emite una resolución en donde solicita que se respete esta cautelar, que es una medida que emitió una jueza de un juzgado laboral, donde está diciendo que se tiene que revisar más a fondo lo que salió en la última reforma laboral, sobre todo en las cuestiones de los aportes a los sindicatos».
El punto central de la controversia es el aporte del 2,5% del salario establecido por el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75, que regula la actividad comercial. Según Gómez, la resolución disipó las dudas que tanto trabajadores como empleadores tenían respecto a la vigencia de ese mecanismo. «Es un aporte que sale del salario del trabajador. El empleador lo descuenta, pero no es que el empleador pone una plata de más; sale del salario del trabajador», aclaró.
El dirigente detalló que esos fondos sostienen servicios concretos para los afiliados: «Son los aportes que los trabajadores hacen todos los meses y desde ahí el trabajador recibe servicios a través de su organización sindical, como ser servicios de salud, servicios sociales, deportivos, capacitaciones, colonias de vacaciones, administración de clubes, piletas, quinchos y salones de fiesta».
Más allá del aspecto judicial, Gómez expuso una situación preocupante en el sector. «Todavía no se ve una luz al final del túnel, todavía hay una situación muy difícil. Las familias se están viendo muy afectadas por la suba de las naftas, los servicios, la salud y porque todavía hay inflación», afirmó.
Sobre los salarios, señaló que la brecha entre lo que cobra un empleado que inicia su actividad y lo que cuesta sostener una familia es considerable: «Un empleado de comercio que inicia la actividad no llega al millón de pesos de salario, mientras que una familia necesita alrededor de un millón seiscientos o un millón setecientos mil pesos para poder sostenerse y afrontar todos los gastos».
El consumo también aparece como una variable crítica. Gómez indicó que «el consumo todavía sigue muy caído, así que la situación en cuanto al comercio, que es nuestro rubro, todavía está siendo golpeada».
Al cerrar, el dirigente resaltó la importancia de la representación colectiva: «Si un trabajador de comercio no tiene una organización que discuta su salario y sus condiciones laborales, tener que discutir solo con ese empleador va a ser muy complicado. Tener una organización donde estén representados todos los trabajadores cambia la cuestión».
Con informacion de Primera Edicion.