Lo que empezó como una ocurrencia de tarde terminó siendo uno de los autos más fotografiados de la caravana misionera. Sebastián Tell decidió pintar su BMW E60 de celeste y blanco para acompañar los festejos por la clasificación de Argentina a las semifinales del Mundial 2026, y el resultado llamó la atención de todos los que salieron a las calles.
El hincha misionero contó que la idea no tuvo ninguna planificación previa. «No es que de la noche a la mañana lo quise hacer. Estaba sentado mirando el auto y dije: ‘lo pinto’. En diez minutos se me ocurrió. Fui, compré las cosas y lo pintamos. Con aerosol nomás», relató.
La decisión se tomó el viernes, un día antes del partido entre Argentina y Suiza. Después de una mañana de lluvia y tras el almuerzo, Tell sintió que era el momento. Lo primero que hizo fue llamar a refuerzos: «Le mandé un mensaje a mi hermano: ‘Che, haceme el aguante que quiero pintar el auto’. Mi hermano, segundero siempre, me dijo que sí.»
Ambos arrancaron esa misma tarde, alrededor de las cuatro o cinco, y estuvieron trabajando hasta entrada la noche. El sábado retomaron temprano y siguieron hasta las cinco de la tarde.
El BMW quedó listo justo a tiempo. «Justito llegó para la caravana y, por suerte, salimos victoriosos del partido», recordó Tell. El auto recorrió las calles junto a los demás hinchas que festejaron el triunfo argentino y se convirtió en uno de los símbolos de la jornada.
Con informacion de Primera Edicion.