El cohete New Glenn de Blue Origin explotó durante una prueba de motores en Florida

El cohete New Glenn de Blue Origin explotó la noche del jueves en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, mientras la empresa realizaba una prueba de encendido estático de sus motores. La explosión generó una bola de fuego visible desde kilómetros a la redonda, una columna de humo y una onda expansiva que se percibió en localidades cercanas.

El incidente se produjo alrededor de las 21 hora local. Videos difundidos desde la zona del lanzamiento mostraron el estallido iluminando el cielo nocturno durante varios segundos.

Blue Origin confirmó lo ocurrido con un comunicado escueto: «Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy», y anticipó que irá informando los avances de la investigación técnica. La compañía aclaró que todo el personal fue localizado y se encuentra a salvo, sin heridos ni víctimas fatales. Las autoridades locales y los servicios de emergencia también descartaron riesgos ambientales o amenazas para las comunidades del área.

Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, se expresó públicamente sobre el episodio: «Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena».

La prueba de encendido estático —también llamada hotfire— consiste en activar los motores con el cohete fijo a la plataforma de lanzamiento. Es un paso obligatorio antes de autorizar cualquier vuelo, ya que permite verificar los sistemas de propulsión, combustible y estructura sin que el vehículo despegue.

El New Glenn es el cohete pesado de Blue Origin, diseñado para competir en el mercado de lanzamientos comerciales y participar en contratos con la NASA y el gobierno de Estados Unidos. Lleva el nombre de John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra, y fue concebido como un sistema parcialmente reutilizable.

El cohete se preparaba para transportar 48 satélites de Amazon destinados a Project Kuiper, la red de internet satelital de baja órbita con la que la empresa busca competir contra Starlink, de SpaceX.

El estallido se suma a un antecedente que ya había complicado el programa: en abril, una misión del New Glenn colocó su carga útil en una órbita inferior a la planificada, lo que derivó en una revisión por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.

Hasta que concluya la investigación —que deberá determinar si la falla se originó en el sistema de propulsión, en el suministro de combustible, en la estructura o en la plataforma— el calendario de vuelos del New Glenn queda en suspenso.

Con informacion de Primera Edicion.