Posadas tuvo una noche para el recuerdo. Jairo se presentó en el Auditorio Montoya con las entradas agotadas —comercializadas a través de Ticket Misiones— y ofreció un espectáculo que combinó sus grandes canciones con momentos íntimos y una conexión constante con el público.
El show arrancó con «Caballo loco» y no bajó la intensidad. Los asistentes cantaron y aplaudieron cada tema, en un clima de cercanía que el artista supo sostener durante toda la velada.
Uno de los pasajes más destacados fue la presencia de su hijo, el percusionista Yaco González, con quien compartió varias interpretaciones. Pero el momento que más conmovió al público llegó cuando Jairo invitó a su nieto, Francisco «Fran» González Posse, a subir al escenario. El joven cantó junto a su abuelo y también tuvo su propio espacio solista. Al presentarlo, Jairo anticipó que «en el futuro próximo lo escucharán más seguido».
El repertorio incluyó canciones en francés y un tema que grabó junto a María Elena Walsh, mostrando el alcance de una carrera que atraviesa décadas y géneros.
En un momento de diálogo con la sala, el artista habló de su vínculo con la provincia: «Misiones es un lugar al que vine muchas veces y no a cantar», dijo, y agregó que extrañaba Posadas. «Estoy muy feliz de volver», cerró.
Cuando el show pareció terminar, el público tomó la palabra: comenzó a corear su nombre y a pedir una canción más. Jairo volvió al escenario y respondió con «Indio Toba», que desató una nueva ovación. El cierre formal fue con «Morir enamorado», pero fue el «Ave María» el que generó el silencio más profundo de la noche, seguido de un aplauso prolongado.
A la salida, las devoluciones del público fueron unánimes. «Espectacular, emocionante, así que la verdad que es un placer haberlo conocido y ojalá que Misiones siga recibiendo estos grandes artistas», expresó una espectadora. Otro asistente lo resumió con contundencia: «Espectacular. Fuera de serie. Un lujo», y agregó con humor: «Para la próxima nos debe ‘Duerme Negrito'».
Entre los presentes también hubo fans de larga data. «Exquisito, sublime. Impresionante», dijo una mujer que contó seguir a Jairo desde los 10 años —hoy tiene 73— y destacó que «conserva la voz tal cual de toda su vida». El nieto también se llevó sus elogios: «Y cómo canta el nieto, la hermosura», señaló otra espectadora.
Con informacion de Misiones Online.