El secretario adjunto de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), Fabián Catanzaro, encendió las alarmas sobre el estado de la infraestructura vial del país. Según sus declaraciones reproducidas por el portal Mundo Gremial, el organismo atraviesa «el peor momento de su historia».
«Estamos en un triste nivel histórico en Vialidad Nacional. Hoy tenemos un 70% de la red vial en mal estado», afirmó Catanzaro. El dirigente sostuvo que el deterioro es transversal a todo el territorio: «No hay provincia ni ruta nacional que se salve».
El gremialista también denunció lo que calificó como un «apagón estadístico» para minimizar el impacto del deterioro sobre la seguridad vial. En ese marco, aseguró que «nos quieren mostrar que no aumentaron los siniestros y se han triplicado las víctimas fatales», al cuestionar la forma en que el Estado difunde los datos oficiales.
Desde FEPEVINA atribuyen la crisis a un proceso de desfinanciamiento sostenido. Según datos difundidos por la organización, el presupuesto de Vialidad Nacional para 2026 implica una caída real de casi el 75% respecto de 2023, con una subejecución superior al 50% en los últimos dos años. El sindicato señaló además que el Impuesto a los Combustibles Líquidos, creado específicamente para financiar obras viales, se sigue recaudando pero sus fondos no se aplican al mantenimiento ni a nueva infraestructura.
Entre los corredores más afectados, la federación mencionó la Ruta Nacional 33, que vecinos describen como una «ruleta rusa», y la Ruta Nacional 151, en la zona de Vaca Muerta, con baches de gran magnitud y fallas estructurales que superan las capacidades de reparación habitual.
A la crisis presupuestaria se suma la pérdida de personal especializado. Según FEPEVINA, el organismo ya perdió más de 800 trabajadores técnicos y proyecta la salida de otros 900, lo que comprometería seriamente su capacidad operativa.
Catanzaro denunció además que el Gobierno busca transferir unos 20.000 kilómetros de rutas nacionales al sector privado mediante un esquema que, según cuestionó, sería financiado con herramientas estatales como créditos del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).
Ante este panorama, la federación presentó ante el Congreso de la Nación un pedido de declaración de Emergencia Vial en todo el territorio argentino.
Con informacion de Primera Edicion.