La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) volvió a encender las alarmas sobre la yerba mate. Según el Semáforo de Economías Regionales de mayo de 2026, el sector acumula 26 meses consecutivos en condición crítica, sin señales de recuperación para los productores.
El informe identifica al componente de negocio como el principal problema: los precios pagados al productor siguen por detrás de la inflación y del aumento de los costos operativos. En concreto, la tonelada de hoja verde se pagó alrededor de 240.000 pesos en mayo, lo que implica una caída real del 20% en términos interanuales.
En cuanto a la producción, la superficie cultivada se mantuvo estable en 231 mil hectáreas, mientras que el volumen cosechado en los últimos doce meses llegó a 847 mil toneladas, con una retracción del 3% respecto al período anterior.
Del lado del mercado, el consumo interno se sostiene en torno a los 6 kilogramos por habitante por año. Las exportaciones generaron 127 millones de dólares, un 11% más que el año previo, en tanto las importaciones totalizaron 20,5 millones de dólares, un 7% menos. Sin embargo, Coninagro advierte que las compras externas equivalieron al 18% del valor exportado durante 2025, una de las relaciones más altas entre todas las economías regionales analizadas.
El dato más preocupante del relevamiento es la participación del productor en el precio final: en mayo de 2026 recibió apenas el 13% de lo que paga el consumidor, cuando el promedio histórico para ese mes se ubica en el 25%. Esa brecha de 12 puntos porcentuales es una de las más grandes registradas en el conjunto de actividades que mide el semáforo.
El informe de Coninagro analiza 19 economías regionales a partir de tres variables: negocio, producción y mercado. En mayo, cuatro actividades quedaron en verde, siete en amarillo y ocho en rojo. Junto a la yerba mate, se encuentran en situación crítica el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche y la mandioca.
Si bien las exportaciones del conjunto de las economías regionales mostraron crecimiento en los primeros cinco meses del año, la entidad señaló que esa mejora no alcanza a todos los sectores por igual. Para la yerba mate, la combinación de precios deprimidos, costos elevados y pérdida de participación del productor profundiza una crisis que se extiende sin interrupciones desde abril de 2024.