El Hospital Madariaga superó los 300 estudios PET-CT y evita que pacientes misioneros viajen al país

El Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga ya realizó más de 300 estudios con tecnología PET-CT, un equipamiento de alta complejidad que funciona desde 2025 y que evita que los pacientes misioneros deban viajar a Buenos Aires, Córdoba o Rosario para acceder a este tipo de diagnóstico.

El servicio atiende entre 18 y 20 pacientes por semana, de los cuales entre el 95 y el 97 por ciento son misioneros. Los datos fueron presentados durante el Ateneo de Medicina Nuclear, donde especialistas del hospital expusieron casos clínicos y pusieron en valor el alcance del sistema.

El PET-CT combina Tomografía por Emisión de Positrones con Tomografía Computada y detecta actividad biológica en tiempo real a través de radiotrazadores como la FDG, una molécula similar a la glucosa que se acumula en tejidos con alta actividad metabólica, como tumores, infecciones activas o zonas de deterioro neurológico.

El responsable del Servicio de Medicina Nuclear, Gustavo Goral, destacó que las aplicaciones del equipo exceden la oncología. «Tuvimos pacientes en el área de cardiología y de infectología, donde esta tecnología se utiliza fundamentalmente para la búsqueda de infecciones cardíacas», señaló, y confirmó que también se iniciaron estudios vinculados a deterioro cognitivo en el área de neurología.

Entre los casos clínicos presentados en el ateneo se destacaron pacientes con endocarditis infecciosa de válvula protésica y procesos de reestadificación oncológica. Los especialistas explicaron que el PET-CT detecta focos activos que otros métodos de imágenes no logran identificar con precisión.

El cardiólogo César Chuquel subrayó durante la jornada la amplitud diagnóstica del método y los criterios que deben guiar su uso. «Diferentes radiotrazadores podemos utilizar para diferentes patologías, un amplio abanico de patologías», indicó. A su vez, precisó que «es un método amplio, pero con indicaciones precisas. Tiene costo y riesgos, pero indicado en el paciente adecuado tiene utilidad». El procedimiento requiere ayuno previo, control de glucemia y protocolos de radioprotección para pacientes y personal.

El impacto más concreto del servicio es el acceso. «A raíz de que comenzamos a hacer estos estudios acá en la provincia, eso implica que el paciente no deba trasladarse a otro lugar del país», afirmó Goral.

La instalación del equipo demandó una inversión de cerca de dos millones de dólares e incluyó la construcción de un búnker especializado y una subestación transformadora. El proyecto fue impulsado por la Fundación Parque de la Salud junto al sistema sanitario provincial.

«Estos son estudios de muy alto costo y sin el apoyo de la Fundación Parque de la Salud y de la política sanitaria provincial sería muy difícil para pacientes sin cobertura acceder a esta tecnología», remarcó Goral. El servicio es público y gratuito.