El INYM volvió a reunirse con Nación por la reforma yerbatera, pero el Directorio no aprobó los cambios y acumuló cuestionamientos sin respuesta

El Gobierno nacional regresó a Posadas este martes con la intención de avanzar en la reforma normativa que busca implementar en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). La reunión extraordinaria del Directorio, sin embargo, terminó sin definiciones: los representantes misioneros acumularon una serie de cuestionamientos técnicos e institucionales que quedaron sin respuesta satisfactoria, y el cuerpo resolvió continuar el análisis antes de tomar cualquier decisión.

La presentación estuvo a cargo de funcionarios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). El eje de la propuesta es la incorporación de la Guía de Tránsito Vegetal (DTE-V), una herramienta ya utilizada en otras cadenas productivas, al control de los movimientos de yerba mate. La iniciativa se enmarca en una reforma más amplia que prevé la eliminación de 21 resoluciones del INYM y cambios en los registros y mecanismos de fiscalización.

Denis Bochert, director suplente del INYM por la provincia de Misiones, fue uno de los principales interlocutores durante el encuentro. Señaló que la exposición técnica no despejó las dudas centrales sobre cómo se adaptaría el sistema a las particularidades de la producción yerbatera.

«Lo que pretenden habla mucho en potencial. Se va a hacer el control, se va a implementar un registro, se va a firmar un convenio, pero hablan poco en específico», afirmó Bochert.

Uno de los puntos más debatidos fue el impacto sobre los registros que administra actualmente el INYM. El organismo cuenta hoy con datos georreferenciados de las superficies implantadas con yerba mate, identificadas mediante polígonos. La propuesta nacional, en cambio, plantea trabajar con identificación por lotes, lo que según Bochert reduciría el nivel de detalle disponible.

«En realidad nosotros estamos perdiendo información», remarcó el representante provincial, quien advirtió que esa reducción podría limitar futuras herramientas de planificación, como el establecimiento de una tarifa diferenciada del Convenio de Corresponsabilidad Gremial (CCG) según las características de la cosecha o el grado de mecanización.

Otro punto de tensión fue la fiscalización de calidad. La propuesta nacional contempla derogar disposiciones vigentes sobre el control de la yerba mate canchada y la estampilla del INYM, y plantea que parte del control podría realizarse sobre los paquetes en puntos de venta, mediante acuerdos entre el SENASA y organismos provinciales de aplicación. Bochert cuestionó que ese esquema pueda reemplazar los controles actuales sobre la materia prima.

Para ilustrar su postura, recurrió a una comparación con la cadena cárnica: «Si querés que la carne llegue bien a la carnicería, tenés que controlar que el animal haya tenido salubridad adecuada, que se haya hecho todo bien en el matadero y que se haya mantenido la cadena de frío».

Desde esa perspectiva, consideró insuficiente concentrar la verificación en el producto final en góndola. «Que todo esto funcione y que cada provincia controle el paquete en góndola y la calidad en góndola, y que se pueda derogar toda la trazabilidad de controles que hay hoy para decir que después van a controlar, es bastante ilusorio», sostuvo.

También se debatió el acceso a la información que generaría el nuevo sistema. Los funcionarios nacionales mencionaron la posibilidad de establecer un convenio de intercambio de datos con el INYM, pero no precisaron los mecanismos ni las garantías de continuidad ante eventuales cambios de gestión en el Gobierno nacional. Bochert señaló que esa falta de certezas afecta directamente el funcionamiento del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, que depende de información actualizada de la actividad.

En cuanto a la conducción de las negociaciones, los distintos sectores del Directorio plantearon que las decisiones sobre los términos de implementación deben ser discutidas por el cuerpo en su conjunto y no delegadas al presidente del INYM. «Nosotros queremos como Directorio estar presentes en todo esto y ver en qué avanzamos y en qué no avanzamos», explicó Bochert.

También quedaron pendientes consultas sobre una eventual vinculación del sistema con la administración tributaria nacional y la posibilidad de que inconvenientes fiscales generen bloqueos en los movimientos de mercadería.

Bochert describió el encuentro como una reunión desarrollada en buenos términos institucionales, aunque con momentos de tensión ante la cantidad de planteos que quedaron sin respuesta. Los funcionarios nacionales tomaron nota de las observaciones y se prevé continuar las conversaciones en nuevas instancias presenciales y virtuales. El representante misionero aclaró, no obstante, que la participación en las discusiones no implica respaldo automático a los cambios propuestos.

Con informacion de AgroMisiones.