Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, las casas de electrodomésticos de Oberá viven semanas de actividad inusual. La venta de televisores creció de manera sostenida y los vendedores coinciden en el diagnóstico: la mayoría de los compradores no adquiere su primer equipo, sino que viene a renovar el que ya tiene en casa.
Daniel García, asesor comercial de uno de los locales del rubro, confirmó el incremento en la demanda. «Nosotros por suerte tenemos una buena solicitud en cuanto a todos los tamaños de pantalla», señaló. Los modelos de 43, 50 y 55 pulgadas son los que más rotan. «Son las líneas que más salen», precisó García, aunque aclaró que también se registran ventas de unidades de 75 y 85 pulgadas, aunque en menor proporción.
En cuanto a precios, García detalló que un Motorola de 43 pulgadas ronda los 432.000 pesos, mientras que un modelo de 65 pulgadas llega al millón. Las promociones financieras juegan un papel central en las decisiones de compra. «Visa del Macro tiene 6, 12 y 15 pagos en el Ahora Bienes Durables, los lunes y martes», explicó el asesor, y mencionó además opciones a seis cuotas sin interés con otras tarjetas, sumadas a tasas bonificadas del Banco Nación y otras entidades.
José Da Rosa, asesor de ventas de otro comercio de la ciudad, aportó datos concretos del movimiento: «En lo que inició junio, todos los días se venden entre 25 a 27 televisores». Para Da Rosa, el televisor de 55 pulgadas se consolidó como el nuevo estándar: quien antes tenía un 43 ahora quiere dar el salto al modelo superior.
El asesor también describió una dinámica que se repite en el local. «Nadie viene solo a comprar, porque si viene, vuelve con la señora», comentó entre risas. Y agregó que las devoluciones, lejos de responder a disconformidad con el tamaño, suelen ocurrir por el motivo opuesto: «Ha pasado que algunas personas han venido a devolver la unidad porque quieren llevar uno más grande». El cliente cancela la compra original y se va con una pantalla mayor. La previa del Mundial, en definitiva, está reorganizando los living rooms de más de un hogar obereño.