El arroz correntino y otros cultivos de verano serán los más afectados por el fenómeno climático El Niño, cuyas señales más claras se esperan a partir de septiembre y podrían extenderse hasta febrero o marzo del año próximo. La advertencia surge de una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA Corrientes).
Corrientes concentra casi el 46% de la producción arrocera del país, según datos de organismos nacionales, lo que convierte a la provincia en la principal productora a nivel nacional tanto en volumen como en superficie sembrada.
El doctor Ditmar Kurtz, investigador del INTA Corrientes, señaló que el estudio estima una probabilidad superior al 80% de que el fenómeno se desarrolle, con un escenario que podría derivar en el anegamiento de hasta 3 millones de hectáreas en el territorio provincial.
«No queremos ser catastróficos, pero sí alertar para estar preparados», afirmó Kurtz al diario El Litoral.
Las zonas más expuestas son las llanuras del este provincial, conocidas como los Malezales, y los valles aluviales de los ríos Corriente y Paraná, por su mayor riesgo de inundación y encharcamiento. «En el ámbito rural va a ser un problema por el agua en sí, pero también por las enfermedades y menores rendimientos por falta de luz solar», advirtió el investigador.
El estudio también destaca que, si bien la infraestructura de la provincia ha mejorado respecto de lo registrado durante El Niño de 1998, el impacto sobre la producción agrícola seguirá siendo significativo.
Con informacion de Misiones Online.