El nuevo sistema de débitos del BCRA: un experto advierte que beneficia a los bancos, no a los deudores

El lunes 31 de agosto entra en vigencia «Cobros por Transferencia», una herramienta del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que permite a bancos y fintechs gestionar el cobro de cuotas de préstamos mediante débitos automáticos desde cuentas bancarias. La medida apunta a reducir la morosidad del sistema financiero, pero genera preocupaciones entre quienes trabajan en la defensa de los derechos de los consumidores.

Alejandro Garzón Maceda, director de Defensa del Consumidor, analizó el nuevo mecanismo en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones y fue directo en su lectura: «Esto no es para resolver el problema a los consumidores que tienen préstamos, esto es para resolver el problema del sistema financiero por la morosidad».

El funcionario explicó que la herramienta habilita una modalidad de insistencia en el cobro. Si al momento del débito no hay fondos en la cuenta, el sistema puede reintentar automáticamente. «Vos podés insistir. ¿Qué quiere decir? Que automáticamente el banco manda el débito, no hay fondos, insiste otra vez hasta que haya fondo y se lleva la plata», describió, estimando que la entidad podría realizar dos o tres intentos.

Este esquema ya generó conflictos durante la pandemia, cuando distintas entidades competían por cobrar de una misma cuenta. En aquel momento, según recordó Garzón Maceda, los bancos donde el titular tenía su caja de ahorro cobraban primero, y cuando llegaban los débitos de otras entidades, los fondos ya no estaban disponibles. «Las cajas de ahorro, las entidades financieras titulares, debitaban todo lo que se les debía a ellos primero. Entonces, cuando caían los otros débitos, se llevaban todo», señaló. Como consecuencia de esa situación, se había limitado la posibilidad de insistencia automática, restricción que el nuevo mecanismo vuelve a flexibilizar.

Para Garzón Maceda, el riesgo concreto es que una persona con varios compromisos financieros termine sin dinero disponible para gastos básicos. «Eso hacía que vos nunca tuvieras fondos disponibles. No importa lo que hicieras, mientras vos no pagaras todo tu dinero vos no tenías fondos disponibles para vivir», afirmó. Y fue enfático en que la medida no representa una solución para los endeudados: «Con esto vamos a resolver la morosidad, sí, para que cobren a los que deben, no los que no tienen plata para pagar», y agregó que «no es una medida que te ayude a vos como consumidor. Lo va a ayudar a los bancos para cobrar».

El director insistió en que el problema de fondo no es el mecanismo de cobro sino el sobreendeudamiento de las familias, que a su entender tiene raíces más profundas. Señaló que la expansión del crédito digital, las tarjetas y los préstamos preaprobados facilitaron el acceso al financiamiento sin una evaluación real de la capacidad de pago. «Fijate vos que no pagues toda la tarjeta de crédito, pagás el mínimo. Entonces vos te podías endeudar más de lo que podías gastar, total pagabas el mínimo», ejemplificó, advirtiendo que esa dinámica puede convertirse en una trampa cuando los intereses se acumulan.

Para Garzón Maceda, muchas familias no recurren al crédito por gasto irresponsable sino porque sus ingresos ya no alcanzan para cubrir necesidades básicas. «El sistema hoy no ha colapsado porque la gente es un animalito de Dios, es racional y gasta más de lo que tiene. No, lo que tiene no le alcanza para vivir», sostuvo. Incluyó en ese diagnóstico a jubilados, trabajadores en relación de dependencia y monotributistas, y planteó que la solución real pasa por otra vía: «Acá la solución pasa por modificar el actual sistema de salario, de ingreso y de cómo se cobra».

Durante la entrevista, el funcionario también explicó cómo opera la jerarquía de débitos sobre una cuenta. Describió distintos «círculos»: primero el ingreso bruto con sus retenciones legales obligatorias; luego el dinero depositado en la caja de ahorro, sobre el que actúan tarjetas, préstamos y servicios; después las obligaciones con entidades externas, como fintechs u otros bancos; y finalmente las deudas informales con particulares.

Sobre la posibilidad de que una empresa descuente cuotas directamente de una cuenta sueldo, Garzón Maceda aclaró que eso requiere una autorización expresa del titular: «Vos tenés que tener, para que una empresa pueda debitar del sueldo, necesita tener la autorización para realizar ese débito».

Con informacion de Primera Edicion.