Las localidades ribereñas del río Uruguay en Misiones respiran con más calma. Desde el jueves al atardecer, el caudal comenzó a descender luego de haber alcanzado los 14,45 metros en El Soberbio, nivel que obligó a la evacuación de 41 familias. La ausencia de lluvias en las últimas 48 horas sobre las represas de Foz do Chapecó y Machadinho, aguas arriba en territorio brasileño, permite proyectar que el río irá recuperando niveles seguros y que el servicio de balsa con Brasil podrá reanudarse.
Las horas previas fueron difíciles para los vecinos de El Soberbio, la localidad misionera que recibe primero el impacto de las crecientes del Uruguay. Domingo Da Silva, vecino de la localidad, describió la incertidumbre vivida: «Si bien estamos informados por las autoridades del Comité de Crisis, uno nunca sabe qué más puede pasar, si llovió algo más en otro punto del recorrido del río».
Da Silva también advirtió sobre los límites de los datos disponibles: «Todos nos guiamos por los datos de las represas y es un buen parámetro, pero eso no quita que se agregue más agua de los arroyos o de alguna lluvia puntual y pueda sorprendernos». Y agregó: «Acá hubo familias que tuvieron que dejar sus casas porque corrían peligro de quedar aisladas si seguía creciendo el río, además se van taponando los arroyos que no pueden descargar como siempre y eso también es peligroso».
Julián Kruszelnicki, coordinador de la Junta Municipal y jefe de Bomberos de El Soberbio, precisó el alcance del operativo: «Está bajando el nivel, pero eso no quita que sigamos trabajando con el comité de crisis local porque tuvimos 41 familias evacuadas, de las cuales 35 fueron asistidas, cuatro fueron albergadas en un centro de evacuados y sus pertenencias fueron dispuestas en otro lugar. La gente fue al salón de una escuela y sus pertenencias a un salón de la iglesia. En total fueron unas cien personas que se retiraron de sus viviendas».
Se estima que en las próximas horas el nivel del río alcance los valores necesarios para garantizar la navegabilidad y habilitar el cruce de balsa hacia Porto Soberbo.
El retorno de las familias evacuadas a sus hogares quedará supeditado a la autorización del comité de crisis, que deberá verificar las condiciones sanitarias de las viviendas, donde pueden haberse acumulado barro, restos de agua, insectos o cables eléctricos sueltos, según indicaron las autoridades.
En las localidades ubicadas aguas abajo, el río fue tocando su pico de creciente en distintos momentos. En Alba Posse los vecinos aseguraron haber «soportado bien» la situación y las autoridades confirmaron que no hubo evacuados. Del otro lado, Puerto Mauá, ubicada en el exterior de la curva que describe el río, sufrió el avance del agua sobre comercios y viviendas.
Panambí-Porto Vera Cruz y San Javier-Porto Xavier tampoco registraron evacuaciones de consideración, aunque los episodios de los últimos días se toman como un anticipo de lo que podría ocasionar el fenómeno de El Niño en la región.
Con informacion de Primera Edicion.