Vecinos de chacras de Posadas denuncian robos diarios y consumo de drogas en la vía pública

Vecinos de las chacras 176, 179 y 181 de Posadas denuncian que la situación de inseguridad en la zona se agravó en los últimos meses. Ya no hablan de hechos aislados: según los residentes, los robos y las amenazas están directamente vinculados al consumo de estupefacientes en plena calle.

Una mujer que ya fue víctima de escruches en su vivienda, robo de cables y amenazas directas de sus victimarios, describió la situación con estas palabras: «Tenemos miedo, los jóvenes se drogan todo el tiempo y salen a robar armados a sus vecinos». Según relató, a los pocos días de haber sido liberados, los mismos sospechosos volvieron a drogarse frente a cualquier persona. «No les importa si son niños o adultos, al que le puedan sacar dinero o algo para vender lo aprietan y roban. Ya vimos que tienen armas blancas y otras similares a armas de fuego», afirmó.

Otros vecinos, que pidieron reserva de identidad por temor a represalias, señalaron haber presentado denuncias y dado nombres de sospechosos, con resultado adverso. «Ya varios vecinos los denunciamos, dimos los nombres de los sospechosos y terminamos amenazados. Mientras tanto, en la comisaría del barrio nos siguen exigiendo ratificar una denuncia tras otra y volver a identificar a los muchachos, parece un chiste», dijeron.

Entre los delitos que describen figuran el robo de cables del tendido eléctrico de EMSA, cableado de fibra óptica de servicios de internet y televisión, arrebatos callejeros a punta de cuchillo y escruches en viviendas y departamentos. «Ya no podemos vivir más así, tenemos miedo todo el día. Están muy drogados estos chicos y los ves cómo se trepan a las columnas de luz e internet para intentar cortar los cables», sostuvo otro vecino.

Una propietaria que alquila dúplex en la chacra 181 apuntó que la inseguridad le provoca una alta rotación de inquilinos. «Nos duran dos meses los inquilinos, les roban apenas se mudan, si es una mujer la atacan a punta de cuchillo y después le rompen el auto para que no se anime a denunciar», aseguró. También afirmó que «rompen las luces de la calle y en la oscuridad salen a asaltar al que pasa» y que los operativos judiciales tienen efecto limitado: «Los procedimientos que ordena la Justicia sirven para dos semanas nomás, nos dejan un patrullero un tiempo y rápido vuelve todo al mismo punto».

Sobre el tipo de sustancia que consumirían los jóvenes, una vecina describió: «No están alcoholizados, no, están fumando pipa todo el día, ese veneno que compran por mil pesos y les quema la cabeza. El efecto les dura un ratito, quedan tirados pocos segundos y cuando se les pasa se alteran y tienen que salir a afanar de nuevo. Lo hacen desesperados y ya no reconocen a nadie».

Según afirmó otra residente, la droga se comercializaría en la propia chacra 181, aunque el portal no pudo verificar esa afirmación de forma independiente.

La situación resulta llamativa además por su ubicación: la zona afectada se encuentra a pocos metros de la delegación Posadas de la Prefectura Naval Argentina, entre clubes náuticos, guarderías de embarcaciones, edificios y viviendas de alto valor, en el área delimitada por las avenidas San Martín, Urquiza, Tomás Guido, Almafuerte y la ribera del río Paraná.

Con informacion de Primera Edicion.