Ciento cuatro personas de El Soberbio, agrupadas en 41 familias, permanecen fuera de sus hogares después de que la crecida del río Uruguay las obligara a evacuar. El nivel del río descendió con rapidez, pero el municipio no quiere apresurarse en dar la orden de regreso.
«El río bajó bastante rápido, así que hoy tenemos 5 metros y está funcionando también la balsa», señaló el intendente Ricardo Leiva en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Leiva explicó que junto al comité de crisis están evaluando cómo se comportará el tiempo durante esta semana y la próxima antes de tomar una decisión definitiva. La duda central es si conviene que las familias trasladen todo su equipamiento de vuelta a sus casas o si es más prudente esperar, dado el riesgo de tener que evacuar nuevamente en pocos días.
«Seguramente ellos van a querer volver, pero vamos a ver si vuelven con todas las cosas o solamente con sus pertenencias y algunas cosas más simples, para no trasladar nuevamente todo su equipamiento a sus casas si es que pronto vamos a tener que sacarlo de vuelta», sostuvo el intendente.
Durante el fin de semana, varias familias aprovecharon la bajante para limpiar sus viviendas. En algunos casos el agua había ingresado a las casas; en otros, llegó al nivel del piso sin entrar. El municipio, junto con la Policía, los Bomberos y el área de Acción Social, distribuyó elementos de limpieza y asistió a los evacuados con alimentos e higiene personal.
Algunas familias optaron por alojarse en casas de parientes en lugar de los centros de evacuación, y el municipio mantuvo contacto telefónico con ellas para conocer su situación y necesidades.
Leiva aseguró que la situación está bajo control: «Por ahora no está desbordada la situación. Son momentos de sacarlos del lugar, llevarlos a otro y ellos, con sus familiares y con algo que el municipio les puede proveer, se están manteniendo».
Sin embargo, el intendente advirtió que el fenómeno de El Niño podría generar nuevas crecidas y que el municipio debe prepararse para un escenario más prolongado. «Esto ya viene para quedarse. Esto va a ir de menor a mayor. Eso ya uno está observando y, con la experiencia que tenemos aquí, creo que va a ser así», afirmó.
Entre las medidas que se analizan figura la definición de espacios donde las familias puedan resguardar sus pertenencias y equipamiento. También se trabaja en la organización de un centro de recepción de donaciones en articulación con una iglesia local. «Lo estamos haciendo en forma anticipada… para que sea algo transparente», explicó Leiva.
A nivel de monitoreo, el coordinador del comité de crisis mantiene comunicación con organismos de Brasil —entre ellos la Defensa Civil de Santo Ângelo y autoridades de Chapecó— además del sistema de alerta temprana de Misiones y funcionarios nacionales. El objetivo es contar con información actualizada sobre lluvias y niveles del río para anticipar cualquier nuevo escenario antes de que se convierta en una emergencia.
Con informacion de Primera Edicion.