Guardaparques de Misiones alertan que la reforma de las leyes de Tierras y Manejo del Fuego amenaza la selva y la soberanía fronteriza

El debate en el Congreso nacional sobre la posible modificación de la Ley de Tierras Rurales y la Ley Nacional de Manejo del Fuego, en el marco del paquete de desregulaciones que impulsa el Gobierno nacional, generó una fuerte reacción en el sector ambiental de Misiones. Jorge Bondar, jefe del Cuerpo de Guardaparques de la provincia, fue una de las voces más contundentes en marcar los riesgos que implicarían esos cambios.

En declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones, Bondar sostuvo que las reformas no solo debilitarían la protección de los recursos naturales, sino también la capacidad del Estado para controlar el territorio, en particular en las zonas lindantes con Paraguay y Brasil.

«Esta modificatoria que pretende flexibilizar la Ley de Tierras y la Ley Nacional de Manejo del Fuego, desde la parte ambiental entendemos que, si las provincias acompañan esa flexibilización, va a provocar no solo una pérdida de la soberanía territorial, sino muchas otras cuestiones que no nos van a permitir fiscalizar correctamente el territorio», afirmó.

Uno de los puntos centrales de su planteo tiene que ver con la Ley de Manejo del Fuego, que en su redacción actual protege los suelos afectados por incendios forestales durante períodos prolongados. «La ley actual regula y protege esos suelos quemados entre 30 y 60 años, de acuerdo con la biodiversidad o el bioma que fue afectado», explicó Bondar.

Según advirtió, la modificación impulsada desde Nación eliminaría esas restricciones. «La flexibilización permitiría básicamente el cambio de uso del suelo o incluso fraccionar esas superficies. Eso puede dar ingreso a intereses extranjeros y generar problemas con las tierras de las comunidades locales», señaló.

Bondar aclaró que los parques provinciales y las reservas con máxima categoría de protección no serían, en principio, los más afectados. El mayor riesgo, dijo, estaría en las grandes propiedades privadas fuera de esas áreas. «El problema puede aparecer en las áreas que no tienen esa categoría», precisó.

Para ilustrar la sensibilidad histórica del tema, el funcionario recordó la concentración de tierras que marcó a Misiones. «Si uno lee la historia de Misiones, hace más de 150 años la provincia quedó dividida entre 36 o 38 apellidos. Todavía hoy existen grandes propietarios con extensiones muy importantes», dijo, y advirtió que una mayor flexibilización podría profundizar esa situación.

«Si esto alcanza a superficies externas a los parques provinciales, podemos volver a tener propietarios, sean extranjeros o incluso locales, con enormes extensiones de tierra donde el Estado tiene enormes dificultades para ejercer controles», agregó.

Desde la experiencia cotidiana en el terreno, Bondar describió los obstáculos que ya enfrentan los guardaparques. «Muchas veces cuando llegamos al problema, ya es un problema. No podemos supervisarlo antes para frenarlo», dijo, y enumeró entre las situaciones más frecuentes los desmontes, los cambios de uso del suelo para ganadería y la intrusión de ciudadanos de países vecinos para la caza furtiva.

Sobre la cuestión de la soberanía, fue especialmente directo. «Nosotros, que estamos continuamente en el territorio, vemos una pérdida de soberanía territorial con la intrusión de ciudadanos de Paraguay y Brasil que ingresan en busca de nuestros recursos naturales», afirmó. Y agregó: «Esto ocurre principalmente en grandes propiedades privadas ubicadas sobre la frontera, donde muchas veces el acceso está restringido porque tienen portones o directamente no existen caminos de control.»

En ese marco, advirtió que facilitar la extranjerización de esas tierras agravaría el problema. «Si se facilita la extranjerización de esas tierras o que extranjeros puedan adquirir territorios lindantes a las zonas de frontera, el trabajo del personal que debe controlar esas áreas será mucho más difícil», sostuvo.

Bondar también vinculó la eventual pérdida de cobertura forestal con consecuencias de largo plazo para los recursos hídricos. «Si se pierde esa masa boscosa en tierras que puedan llegar a extranjerizarse, eso terminará afectando la tierra, el agua subterránea y al Acuífero Guaraní», señaló, y subrayó que ese recurso «le da vida no solamente a Misiones, sino también a todas las provincias del Litoral e incluso a gran parte del sur argentino».

Consultado sobre el diálogo con el Gobierno nacional, Bondar explicó que las gestiones se canalizan a través del Ministerio de Ecología provincial y del contacto con organismos ambientales de otras provincias. Confirmó que el Cuerpo de Guardaparques de Misiones respaldará una carta abierta al Gobierno nacional que impulsa la Dirección Provincial de Guardafauna de Neuquén, a la que ya adhirieron varias provincias.

«Nosotros nos sumamos mediante una comunicación apoyando esa solicitud y esta semana la Asociación de Guardaparques de Misiones hará llegar un comunicado a los medios respaldando la no flexibilización de estas normas», confirmó.

Con informacion de Primera Edicion.