Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos se reanudaron este domingo en la localidad suiza de Bürgenstock, con la participación de delegaciones técnicas de ambas naciones y la intervención de Qatar y Pakistán como países mediadores. El objetivo declarado es construir un acuerdo marco que contribuya a reducir el conflicto en Medio Oriente.
La delegación iraní llegó primero a Zúrich y desde allí se trasladó al centro de negociaciones. Por el lado estadounidense, el vicepresidente JD Vance viajó a la región para participar del inicio de las deliberaciones. Su presencia había sido prevista para días anteriores, pero se postergó debido a la intensificación de los combates en el Líbano, según informó la Casa Blanca.
Las negociaciones se enmarcan en una serie de intentos previos de acercamiento, vinculados principalmente al programa nuclear iraní y a la búsqueda de un alto el fuego en distintas zonas de conflicto de la región.
En paralelo al proceso diplomático, se registraron novedades en el frente militar. Según fuentes militares, las fuerzas armadas israelíes habrían recibido instrucciones de adoptar una postura defensiva en el sur del Líbano, donde mantienen enfrentamientos con Hezbollah, aunque continuando operaciones en áreas consideradas estratégicas.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de estas conversaciones, que buscan contener una escalada que afecta simultáneamente a varios frentes en Medio Oriente.