Keir Starmer renunció como primer ministro del Reino Unido y líder laborista

Keir Starmer anunció este lunes su renuncia como líder del Partido Laborista y primer ministro del Reino Unido. Lo hizo desde la residencia oficial de Downing Street, acompañado por su esposa Victoria, sus ministros y el personal de la sede de gobierno.

En su discurso, Starmer reconoció que su partido le había preguntado si podía conducir la formación hasta las próximas elecciones generales, previstas para 2029, y que había «escuchado la respuesta». «Cada decisión que tomé fue anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista», afirmó visiblemente emocionado.

El mandatario informó que ya comunicó su decisión al rey Carlos III y que hará todo lo posible para garantizar una transición ordenada. Permanecerá en el cargo hasta que el Partido Laborista elija a su sucesor.

Starmer había llegado al poder en julio de 2024 con mayoría absoluta, poniendo fin a 14 años del Partido Conservador en el gobierno. Sin embargo, los resultados de las elecciones locales inglesas y las regionales en Escocia y Gales del 7 de mayo pasado desataron una creciente presión interna que terminó por forzar su salida.

Solicitó al Comité Nacional Ejecutivo del partido que fije para el 9 de julio el calendario de presentación de candidaturas para la sucesión, con el objetivo de que el proceso quede cerrado antes del receso parlamentario de verano. El nuevo líder y primer ministro asumiría en septiembre, aunque podría ser antes si hubiera un único candidato.

Uno de los factores que precipitó la renuncia fue la reciente victoria electoral de Andy Burnham, exalcalde de Mánchester, quien la semana pasada ganó el escaño de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra. Burnham confirmó que se postulará para liderar el partido. Para avanzar en la carrera interna necesita el respaldo de al menos 81 diputados laboristas —el 20% del bloque parlamentario—, y según estimaciones ya contaría con el apoyo de unos 200.