El 76,2% de los comerciantes e industriales de Misiones considera que el plan económico del gobierno nacional está desequilibrado y carece de medidas específicas para las pymes y las economías regionales. Así lo reveló el último relevamiento mensual de la Confederación Económica de Misiones (CEM), cuyos resultados fueron analizados por el secretario de la entidad, Luis Steffen.
Según Steffen, el sector reconoce en parte el rumbo macroeconómico general, pero señala que la apertura comercial abrupta generó asimetrías que las pequeñas y medianas empresas no pueden absorber. «El problema surge porque se hizo un cambio muy fuerte de una forma de comerciar o de trabajar a un mercado abierto donde hay que competir con países que son casi imposibles. Es una cuestión de tiempo, el gobierno va a tener que rever algunas cuestiones porque si seguimos bajo esta presión, lamentablemente va a haber más cierres. Se nota ahora en junio que la actividad cayó más y la demora en los pagos es un tema fuerte», afirmó el dirigente.
Al describir el estado de las economías regionales de la provincia, el secretario de la CEM trazó un panorama crítico: «¿Cuál de las economías regionales de Misiones está funcionando? Ninguna. Ese problema lo podemos trasladar a casi todas las provincias. Lo único que está funcionando hoy en Misiones es la ganadería, pero no todos podemos hacer ganadería porque si todos se ponen a hacerla, vamos a estar con el mismo problema de sobreproducción y falta de demanda que tiene hoy la yerba».
Steffen indicó que la parálisis productiva se extiende por casi todo el país, con excepción de las provincias vinculadas a la minería, Vaca Muerta y el agro pampeano.
La caída de ventas también compromete el empleo. Según el dirigente, muchas empresas sostienen estructuras de personal que ya no pueden financiar con los ingresos actuales, lo que genera un ciclo de endeudamiento para evitar cierres definitivos. «El gran problema es que hoy vendemos un 40% de lo que vendíamos con estructuras de 50 o 100 empleados, y de golpe nos encontramos con que tenemos que reducir la plantilla. Si no los indemnizás, no los podés desvincular. Es una cadena que se arma: si empezamos a prescindir de personal masivamente, esa gente no va a tener ingresos ni va a consumir, y el Estado va a recaudar menos», advirtió.
Para Steffen, Misiones enfrenta una situación sin equivalente en el resto del país por su geografía fronteriza. «El caso Misiones es un caso puntualmente distinto a todas las otras provincias porque nosotros solamente tenemos un 10% de frontera con Argentina, el resto es con Paraguay y Brasil, o sea que tenemos que competir con países que compiten pero como Paraguay con impuestos, con 20% de impuestos y nosotros tenemos 50% de impuestos», explicó.
En ese marco, el dirigente advirtió que la legislación paraguaya está atrayendo inversiones que podrían haberse radicado en la Argentina. «Todos están yendo a producir a Paraguay porque con la famosa ley de maquila que ellos tienen, pueden importar los productos, los procesan en Paraguay y lo exportan y pagan el 1% de impuesto», detalló. Como ejemplo concreto, mencionó el caso de langostinos del sur argentino que recorren 2.500 kilómetros para ser procesados en Paraguay y luego exportados, aprovechando esa brecha fiscal.
«No va a haber forma de competir contra un impuesto del 1%, un IVA del 10% y ganancias del 10% cuando nosotros estamos en el 50%», remarcó Steffen.
Respecto al gasto público, el secretario de la CEM sostuvo que la reducción se aplicó sobre partidas que afectan directamente a la producción, como la obra pública y el mantenimiento vial, mientras que persisten los costos de la estructura política. «El Estado argentino es un monstruo inmensamente grande y el 50% está sobredimensionado. Hay que achicar el gasto político. Los sueldos de diputados y senadores son demasiado altos y encima tienen entre 30 y 40 asesores. Si un legislador necesita esa cantidad de asesores es porque no tiene la capacidad suficiente para el cargo, y lo terminamos pagando entre todos», afirmó.
Sobre el estado de las rutas, cuestionó la contradicción entre exigir la Verificación Técnica Vehicular y descuidar el mantenimiento de las carreteras: «El Estado achicó la obra pública y el mantenimiento de las rutas, que hoy son un desastre. Por un lado nos exigen la Verificación Técnica Vehicular, pero por el otro descuidan algo primordial como las carreteras, donde los autos se rompen al transitar».
Finalmente, Steffen reclamó simplificación burocrática y señaló que la carga de costos fijos hace inviable la continuidad de muchos negocios. «Mantener hoy una pyme abierta es una locura, entonces hoy se mantiene abierta una pyme para perder plata», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.