La crecida del Piray Guazú y el Paranay paraliza a la forestoindustria del norte misionero

Las crecidas del Piray Guazú y el Paranay cortaron la circulación sobre los puentes que cruzan esos arroyos y golpearon de lleno a la forestoindustria del norte de Misiones. Camiones cargados con rollos de madera quedaron varados entre Montecarlo y Puerto Piray, mientras los aserraderos de la zona comienzan a sentir la falta de materia prima y se complican los despachos hacia el puerto de Buenos Aires.

Enrique Bongers, presidente de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), describió un panorama que se agrava con cada día que persisten las lluvias. «Nos afecta no solamente por el acopio de las materias primas en estos días de lluvias y de extensas lluvias que estamos teniendo, sino que nos complica bastante el abastecimiento y también los despachos de los productos terminados hacia el puerto de Buenos Aires», señaló.

Algunos aserraderos de Eldorado ya registraban faltante de rollos cuando se realizó la consulta. Bongers fue directo al respecto: «Si no bajan las aguas en dos o tres días, seguramente ya se van a estar quedando sin materias primas».

A eso se suma un problema adicional: según le informó un socio de la cámara, en Montecarlo comenzaba a escasear el combustible, lo que agrega otra complicación logística para los transportistas que intentan mantener los movimientos de carga en la zona.

Los recorridos alternativos disponibles son considerablemente más largos. Para trasladar madera desde la zona de Jardín América, las empresas deben salir por Eldorado, pasar por Pozo Azul, continuar hacia San Pedro y retomar desde allí la Ruta Nacional 14. Ese trayecto puede superar los 150 kilómetros, contra los aproximadamente 60 kilómetros del recorrido habitual. «Es una carga económica para el industrial», resumió Bongers.

El dirigente también hizo referencia a los daños materiales acumulados durante las últimas dos semanas de tormentas. En su propio establecimiento, el viento provocó la voladura de techos y columnas de un tinglado de 600 metros cuadrados. En un aserradero de Colonia Victoria, el temporal dañó el techo del sector de remanufactura y afectó los paneles solares. En Puerto Esperanza se registraron voladuras similares, y en Santiago de Liniers cayeron árboles sobre plantaciones forestales y hubo pérdidas en establecimientos ganaderos de socios de la cámara.

«Este efecto que está causando el tiempo, o lo que es El Niño, comenzó a entregar los resultados que son básicamente estas pérdidas que estamos teniendo los que estamos en la actividad productiva», afirmó Bongers.

Más allá de la emergencia inmediata, el titular de AMAYADAP reclamó una respuesta estructural de la provincia. Planteó la necesidad de contar con rutas alternativas asfaltadas que eviten el aislamiento de los municipios del norte cuando los corredores habituales quedan fuera de servicio. «Desde la provincia de Misiones hay que prever que municipios tan importantes de la zona norte no queden aislados», expresó.

Además, cuestionó la organización de los cortes y consideró que una planificación más anticipada de la circulación y la señalización podría haber reducido parte de las complicaciones para transportistas e industrias.

La normalización del sector dependerá de cuánto tarden en bajar los niveles de agua y en habilitarse nuevamente los pasos afectados.

Con informacion de AgroMisiones.