La Fiesta Colonial de Ruiz de Montoya sumó su cuarta edición con turistas, artesanos y productores regionales

El Camping Municipal Cuña Pirú de Ruiz de Montoya volvió a ser el punto de encuentro de vecinos, turistas y delegaciones de distintos municipios durante el fin de semana, cuando se celebró la cuarta edición de la Fiesta Colonial. El evento incluyó recreaciones de las tradiciones de los primeros colonos, espectáculos artísticos, una feria de productores y artesanos, y un patio gastronómico con platos típicos de la región.

La directora de Cultura y Turismo del municipio, Mariela Mallmann, destacó el crecimiento de la convocatoria y señaló que estaban contentos de recibir la visita de turistas de toda la región, además de la gente local. Esta edición incorporó propuestas como Funga Misionera y Los Rodanteros, que aprovecharon el entorno natural del predio y la presencia del arroyo Cuña Pirú.

Las delegaciones participantes presentaron representaciones culturales sobre las costumbres, el trabajo y la vida cotidiana de los inmigrantes y pioneros que poblaron Misiones. En el escenario principal se sucedieron números musicales y de danza, mientras los visitantes recorrían los puestos con conservas, panificados, artesanías y productos regionales.

Una de las participantes fue Miriam Gossler, productora de Puerto Rico que se sumó por primera vez a la fiesta con una variedad de pickles, mamón, peras y quinotos en almíbar, además de panificados. Resaltó la oportunidad de mostrar sus elaboraciones caseras ante una feria con gran afluencia de público.

Néstor Thanner, productor del valle del Cuña Pirú dedicado a chacinados y carnes ahumadas, es uno de los emprendedores que acompaña la iniciativa desde su primera edición. Para él, el evento tiene un valor concreto: «para nosotros, pequeños productores, esto es una ventana al mundo», afirmó, en referencia a la posibilidad de dar a conocer sus productos, generar contactos y abrir nuevas oportunidades comerciales.

Con esta nueva edición, la Fiesta Colonial consolida su lugar en el calendario cultural de Ruiz de Montoya como espacio de promoción para los productores locales y de difusión de las tradiciones que marcaron los orígenes de las primeras colonias misioneras.