El Club Social Huracán, en la esquina de las avenidas Santa Catalina y López y Planes de Posadas, fue el escenario del esperado regreso de La Foforola la noche del sábado. La banda misionera volvió a los escenarios después de casi cuatro años de inactividad y reunió a cientos de seguidores en una cita que combinó la emoción del reencuentro con el duelo por la muerte del Indio Solari.
El recital agotó localidades y debió trasladarse a un espacio más amplio para contener la demanda. Según explicó el vocalista Matías «Topo» Benítez, la organización arrancó dos meses antes, pero el fallecimiento del líder de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota aceleró la venta de entradas de manera notable. «Se agotaron ese día que pasó lo del Indio, se dispararon las entradas, se vendieron más de cien en un solo día. Así que eso nos ayudó también un montón para que el recital pueda tener más expectativa», señaló.
Desde temprano, los fanáticos se concentraron en los alrededores del club para compartir la previa. Daniel Sipo, uno de los asistentes, resumió el clima de la noche: «Emocionado a cumplirse una semana del fallecimiento del Indio, el paso a la inmortalidad de nuestro prócer del rock. Y él siempre decía que le gustaba ser motivo porque la juventud se junte. Estamos esta noche para compartir, para hacer rock graciosos, valientes y rebeldes como le gustaba a él».
Sipo también destacó el vínculo de la banda con su público. «La Foforola nunca defraudó a su público y creo que esta noche tampoco lo hará», afirmó.
Otro fanático, Ismael Núñez, contó que la decisión de ir al show estaba tomada de antemano, aunque la noticia de la muerte del músico terminó de sellar la necesidad de estar presentes. «Después con el tema de la muerte del Indio, sí, ahí sí dijimos: ‘Tenemos que estar sí o sí ya’, pero fue un anexo más que nada. La previa es lo que más se disfruta», expresó.
El vocalista Benítez anticipó una noche cargada de emociones y dedicó el regreso a quienes acompañaron a la banda desde sus comienzos. «Principalmente quiero saludarle a toda la gente que nos apoyó desde un comienzo, a la familia, a los amigos, a la 240, que fue el barrio donde surgió la banda. Este recital es para ellos y lo vamos a hacer de corazón», dijo.
El baterista Daniel «Kasco» Comparín describió los meses previos como intensos. «Tuvimos unos meses bastante movidos, de mucho ensayo, de mucha práctica, de organizar todo. Estuvimos parados cuatro años casi. Mucho nervio, mucha adrenalina, mucha ansiedad y por suerte pudimos sacarlo adelante», relató. Sobre el fallecimiento del Indio, Comparín reconoció el impacto que generó en todos: «Es un baldazo de agua fría. Es una noticia que sabíamos que podía pasar en algún momento, pero uno no está preparado. Hoy vamos a tratar de rendirle un humilde homenaje y que sea lo mismo siempre, que sea rock».
La vuelta de La Foforola fue, al mismo tiempo, un reencuentro con su público misionero y una celebración del rock nacional teñida por la partida de uno de sus referentes más grandes.
Con informacion de Misiones Online.