La Fundación Tupá Rendá llevará adelante su tradicional feria de usados este viernes y sábado, de 10 a 18 horas, en el salón de la capilla San Rafael, ubicada en Iguazú 791 de la ciudad de Posadas.
Entre los artículos disponibles habrá colchones de dos plazas y media, repisas, abrigos y ropa de distintos colores y talles. Todo lo recaudado se destinará íntegramente al funcionamiento de los dos hogares convivenciales que depende de la institución, donde actualmente residen 19 niños.
La presidenta de Tupá Rendá, Eusebia «Neni» Valdez, explicó que los lugares se ocupan con rapidez. «Egresaron dos adolescentes que cumplieron los 18 años e ingresaron dos niños pequeños… los lugares se ocupan muy rápido porque lastimosamente la demanda es alta», señaló.
Valdez describió las dificultades que implica sostener ambos hogares en el contexto económico actual. «No solo en lo económico, sino también en lo que refiere a planificación porque uno no puede suspender actividades porque no alcanza el dinero… podemos planificar por quincena o en forma mensual… y damos gracias a Dios cuando logramos cumplir cada quincena, cada mes. Nos encantaría tener una planificación anual, pero eso es muy complicado en las actuales condiciones… en las que vivimos el día a día», afirmó.
Sobre el aporte estatal, Valdez explicó que existen dos vías: una asignación universal destinada a los gastos personales de cada niño, y una cápita para los gastos de funcionamiento de los hogares. «Esta semana pudimos con este dinero pagar los sueldos de junio de los trabajadores que nos ayudan con el cuidado de los chicos», indicó.
La fundación también financia profesionales como trabajadoras sociales y psicólogos. «Tenemos muchos gastos en terapia para los chicos. Gracias a Dios contamos con muchísima ayuda de la comunidad para el tema de la alimentación y de la escuela… ahora con el 9 de Julio, tuvimos mucha ayuda para la elaboración de los trajes patrios que también tienen su costo», confió Valdez.
La feria representa además un ingreso clave para afrontar el aumento de servicios. «No tenemos ningún beneficio en electricidad o agua», recordó la presidenta, y mencionó que tras reparar el sistema de cableado y las cañerías lograron reducir el consumo. «Llegamos a pagar hasta un millón de pesos de agua», señaló.
Con informacion de Primera Edicion.