La textil Hilado entró en concurso preventivo y la incertidumbre se extiende a los trabajadores de Corrientes

La textil Hilado, perteneciente al grupo empresario de la familia Karagozian, presentó formalmente un concurso preventivo de acreedores. El proceso quedó a cargo del juez Walter Peralta, de la Sala Unipersonal N° 5 de la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y de Minas de La Rioja, luego de que la solicitud fuera ingresada el 11 de febrero bajo la presidencia de Teodoro Karagozian.

Desde la compañía explicaron que la crisis responde a varios factores: la caída del consumo interno, el crecimiento de las importaciones textiles, el avance de las compras de indumentaria a través de plataformas internacionales y las elevadas tasas de interés. También señalaron que empresas del sector estarían vendiendo productos por debajo de sus costos para mantener liquidez.

Antes de recurrir a la Justicia, la firma afirmó haber aplicado medidas de ajuste para reducir gastos, optimizar procesos y preservar empleos. Sin embargo, la caída en el nivel de actividad aceleró la necesidad de una reestructuración financiera.

En Monte Caseros, Corrientes, donde Hilado opera una planta productiva, los problemas ya eran visibles. En noviembre de 2024 la empresa cerró la línea de producción de ropa deportiva y ropa interior, lo que afectó a 36 trabajadores: 20 fueron despedidos y 16 reubicados en las áreas de telares e hilandería. Meses antes, en enero, había cerrado su planta de confección en el parque industrial de La Rioja con el despido de 70 personas.

La compañía había anunciado también la apertura de una nueva línea de producción de telas, prevista para entre marzo y abril de este año, pero el proyecto permanece demorado sin fechas concretas de inicio.

El concurso preventivo apunta a garantizar la continuidad de las plantas y acordar un esquema de pagos con los acreedores. El cronograma judicial ya tiene plazos establecidos: la verificación de créditos se extenderá hasta junio, los informes individuales se presentarán en agosto y el informe general patrimonial está previsto para octubre.

La situación de Hilado se conoce semanas después del cierre de DFAC (De Fábrica Al Consumidor), otra unidad comercial vinculada al grupo Karagozian que buscaba vender indumentaria nacional sin intermediarios y que también cayó ante la baja demanda y la competencia importada.

En este contexto, la preocupación se extiende a los cerca de 300 trabajadores que TN Platex, empresa del mismo grupo, mantiene en la provincia de Corrientes, donde las perspectivas de crecimiento que animaban al sector textil en años anteriores quedaron opacadas por una serie de cierres, reestructuraciones y concursos en distintos puntos del país.