La delegación brasileña de la Trilha dos Santos Mártires hizo escala en Posadas este fin de semana como parte de su recorrido anual por la región, y recibió una declaración de interés cultural de manos del secretario de Cultura provincial, Joselo Schuap, en representación del gobernador Hugo Passalacqua.
La visita tuvo un marco especial: este año se conmemoran los 400 años de la llegada del sacerdote jesuita San Roque González a la margen oriental del río Uruguay, hito que dio origen a las primeras reducciones jesuíticas en territorio del actual Brasil. La caminata, que en esta edición cumplió su vigésimo quinta edición, fue declarada también de Interés Provincial por la Cámara de Representantes.
El grupo, impulsado por el historiador brasileño Sergio Venturini, había iniciado su recorrido el 3 de mayo en San Nicolás, sitio que rememora el arribo de González. En Posadas se reunieron con Juan Manuel Sureda, presidente de la asociación civil Flor del Desierto; el investigador obereño Nelson Quevedo; y Edison Lisboa, presidente de la Trilha en el estado de Río Grande do Sul.
Las actividades se desarrollaron en la Estancia Santa Inés, sobre la ruta provincial 105, donde los recibió Lucía Pagliari, responsable del predio e integrante de la familia de San Roque González, quien trabaja en la puesta en valor del sitio histórico.
La Trilha dos Santos Mártires es un recorrido de aproximadamente 470 kilómetros que recupera el antiguo camino jesuítico y promueve el turismo comunitario, histórico y religioso. Une San Ignacio Guazú, en Paraguay, con Caaró, en Brasil, y es reconocida en ese país como la travesía de largo recorrido más antigua, lo que llevó al gobierno de Río Grande do Sul a financiar la señalización de todo el trayecto.
«Comenzamos con caminatas desde el río Uruguay hasta Caaró, pasando por los pueblos fundados por San Roque González de Santa Cruz. Después sumamos caballos y hoy también bicicleta. El reconocimiento de Misiones nos llena de alegría y facilita nuestra tarea de integración», destacó Venturini.
La iniciativa también derivó en producción académica. El docente jubilado obereño Nelson Quevedo dedicó su tesis de la Maestría en Cultura Guaraní-Jesuítica de la Facultad de Arte de Oberá de la UNaM a la reducción de San Nicolás, en Brasil, y tomó la propia Trilha como trabajo de campo.
«El trabajo de campo fue participar de la trilha. Incluso, fue muy comentado por los propios profesores que me evaluaron. Dijeron: ‘No es solo un trabajo académico de material bibliográfico. Este hombre caminó 100 kilómetros para poder conocer de primera mano lo que significaba el espacio jesuítico guaraní'», recordó.
Quevedo también reflexionó sobre la identidad compartida que atraviesa las fronteras: «Así que, en estos momentos, te puedo decir que estar acá, estar en Brasil, estar en Paraguay es exactamente lo mismo, porque eso es lo que nosotros sentimos». Y subrayó la importancia de seguir «convidando a la gente para que pueda conocer y valorar el rescate de la memoria histórica de lo que significaron las reducciones jesuíticas, y que esa historia continúe siendo contada».
Con informacion de Primera Edicion.