Una plantación de 21 hectáreas que data de 1933, un barbacuá que lleva funcionando desde 1979 y cuatro generaciones de trabajo en la tierra colorada de Los Helechos. Ese es el sustento de Tres Generaciones, la yerba mate artesanal premium de Harry Burger que acaba de consagrarse con la Medalla de Oro en el Mundial de la Yerba Mate.
La historia comienza con los bisabuelos de Burger, inmigrantes suizos y alemanes que llegaron a Misiones en 1933 después de pasar por Uruguay y Brasil. «Empezaron de cero, con muchas dificultades. Pocos vecinos, poca comida. Trajeron una vaca, caminando, desde Apóstoles para tener leche», recordó el productor. Con el tiempo, desmontaron el terreno y plantaron yerba mate, poroto, arroz y otros cultivos.
El primer paso en la producción yerbatera fue modesto: un secadero con tambora a manija, un equipo artesanal de pequeña escala que permite el zapecado y el secado de la hoja verde. En 1979 la familia incorporó el barbacuá, que todavía está en funcionamiento.
Ya entrado el año 2000, los Burger decidieron industrializar la materia prima. En 2009 lanzaron al mercado su primera marca, Barbacuá, que se vende principalmente en Oberá y en otras provincias. En 2018 nació Tres Generaciones, la marca que acaba de ganar el oro internacional.
Burger contó que el nombre original que habían elegido para esa segunda marca era Cuatro Generaciones, en referencia directa a la historia familiar, pero ese nombre ya estaba registrado. «Nos va muy bien. El cliente que nos compra, vuelve a comprarnos. Ahora participamos del Mundial de la Yerba Mate y nos fue muy bien», señaló el emprendedor.
Tres Generaciones se distingue por su proceso de secado barbacuá y un estacionamiento natural de 24 meses, características que la ubican dentro del segmento premium del mercado yerbatero.