Misiones avanza hacia el mercado de capitales: busca financiar infraestructura con bonos por hasta 300 millones de dólares

La Cámara de Representantes de Misiones tiene en sus manos un proyecto que propone regresar al mercado de capitales para financiar infraestructura. La iniciativa, presentada por el diputado Carlos Rovira, líder del Frente Encuentro Misionero, autoriza al Poder Ejecutivo a emitir bonos, títulos públicos u otros instrumentos financieros por un monto de hasta 300 millones de dólares.

Los fondos no podrán destinarse a cubrir gastos corrientes ni desequilibrios presupuestarios. Según establece el proyecto, el dinero recaudado deberá aplicarse exclusivamente a obras de infraestructura, energía, conectividad, desarrollo productivo y otros proyectos considerados estratégicos para la provincia.

El principal argumento que sostiene la propuesta es el historial fiscal de Misiones. Desde 2003, la administración provincial mantuvo una política de equilibrio presupuestario, evitando gastar por encima de sus ingresos corrientes. Esa trayectoria de más de veinte años le valió evaluaciones favorables de la calificadora Moody’s, que destacó la solidez fiscal, el bajo endeudamiento, la estabilidad institucional y la capacidad de cumplimiento financiero de la provincia.

Para los impulsores de la iniciativa, ese historial es precisamente lo que permite a Misiones acceder al crédito desde una posición de fortaleza y no como respuesta a una emergencia. La lógica del proyecto apunta a convertir la credibilidad acumulada en inversión concreta, y a partir de esa inversión, generar actividad económica a través del empleo, la demanda de materiales y la contratación de servicios.

Rovira sintetizó esa idea al señalar que la provincia no debe esperar pasivamente a que llegue la recuperación: «Vamos a regar, vamos a plantar semillita, vamos a regarla para que aparezcan los brotes verdes».

El vicegobernador Lucas Romero Spinelli también respaldó la iniciativa y la vinculó con la necesidad de sostener la actividad económica en un contexto que considera complejo para las economías regionales. Según explicó en distintas apariciones públicas, el instrumento permitirá continuar ejecutando infraestructura estratégica y generar movimiento económico sin comprometer el equilibrio fiscal. También remarcó que pocas provincias argentinas se encuentran en condiciones de acceder al mercado de capitales con niveles de solvencia comparables a los de Misiones.

Romero Spinelli viene advirtiendo desde hace meses sobre las dificultades que atraviesa el sector yerbatero, donde la caída de la rentabilidad y el aumento de los costos de producción son, según su diagnóstico, factores que inciden en la desaceleración económica provincial. En ese marco, considera que la inversión en infraestructura puede funcionar como amortiguador frente a la recesión y abrir nuevas oportunidades para trabajadores, productores y empresas.

El proyecto también contempla herramientas orientadas a la innovación productiva, el desarrollo tecnológico y el financiamiento de emprendimientos locales, ampliando el alcance más allá de la obra pública tradicional.

Los impulsores de la iniciativa diferencian explícitamente esta propuesta de otras experiencias de endeudamiento provincial. Gran parte de la deuda tomada por provincias argentinas en distintas etapas históricas, incluida la propia Misiones durante los años 90, estuvo destinada a cubrir déficits o afrontar gastos corrientes. El proyecto actual, en cambio, apunta a generar activos productivos de largo plazo.

El contexto nacional opera como telón de fondo. Desde la llegada del gobierno de Javier Milei, la política económica nacional se concentró en alcanzar el equilibrio fiscal mediante una fuerte reducción del gasto público, la paralización de la obra pública y la disminución de transferencias a las provincias. En ese escenario, Misiones busca trazar un camino propio: utilizar su fortaleza financiera para financiar infraestructura, sostener el empleo y recuperar dinamismo productivo.