El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) emitió una alerta tras detectarse nuevos ejemplares del caracol gigante africano en diferentes sectores de Posadas. El organismo hizo hincapié en la necesidad de evitar el contacto directo con esta especie, considerada una de las plagas agrícolas más problemáticas a nivel mundial.
El ingeniero Eduardo Huxley, del Senasa, señaló que la presencia de esta plaga en Misiones no es reciente: los primeros registros en la capital provincial datan de 2021, y su ingreso al país y a la provincia se produjo en 2010 a través de Puerto Iguazú.
«El caracol gigante africano tiene una alta tasa de reproducción, desplaza a especies nativas y posee un gran hábito de consumo de material vegetal», advirtió el especialista. Por esas razones, representa una amenaza tanto para la biodiversidad como para la actividad agrícola de la región.
El Senasa aclaró también que no todo caracol de gran tamaño encontrado en ambientes húmedos corresponde a esta especie invasora. Misiones alberga numerosas especies nativas y endémicas que cumplen un rol fundamental en el equilibrio ambiental. «Las especies nativas tienen una gran importancia dentro del ciclo vital de la biodiversidad», subrayó Huxley, quien recomendó consultar con especialistas o autoridades antes de eliminar cualquier ejemplar ante la duda.
Otro factor de riesgo es sanitario: la baba del caracol puede transmitir enfermedades, por lo que se insiste en no manipularlo con las manos sin protección.
Como medidas de prevención, el organismo sugiere mantener patios y espacios exteriores ordenados, evitar la acumulación de escombros y reducir las zonas húmedas donde el animal pueda refugiarse.
Si se detecta un ejemplar, la indicación es usar guantes o bolsas para no tocarlo directamente, colocarlo en un recipiente con sal gruesa o fina para deshidratarlo y luego descartarlo como residuo domiciliario común.
Huxley advirtió además que, aunque el caracol tiene escasa movilidad propia, la principal vía de dispersión es la acción humana. Por eso pidió no trasladar ejemplares entre ciudades y prestar especial atención al movimiento de tierra, plantas o macetas, elementos en los que la plaga puede viajar sin ser detectada.
Con informacion de AgroMisiones.