Posadas será sede de un congreso sobre pie diabético: advierten que las amputaciones no traumáticas siguen en aumento

Posadas recibirá el 3 y 4 de octubre el Segundo Congreso de Podología y Pie Diabético, que se desarrollará en la Universidad Nacional de Misiones. En ese marco, Enrique Ruiz, jefe del Servicio de Podología del Hospital Tornú de la Ciudad de Buenos Aires, advirtió sobre la gravedad de las complicaciones derivadas del pie diabético y la necesidad urgente de fortalecer la prevención y la capacitación de los equipos de salud.

Ruiz, con más de cuatro décadas de trabajo con pacientes diabéticos, señaló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el problema lejos de mejorar se agravó con el tiempo. «Hace más de 40 años que trabajo con pacientes diabéticos y la verdad es que no dejo de asombrarme. Se propuso reducir un 50% las amputaciones simplemente controlando el pie cada vez que el paciente iba al médico o al podólogo. Lejos de reducir, aumentó: antes era un 50% de las amputaciones no traumáticas y ahora supera el 70%», aseveró.

El especialista explicó que uno de los factores más peligrosos en pacientes con varios años de evolución de la diabetes es la neuropatía, una pérdida progresiva de la sensibilidad en los pies. «Cuando un paciente empieza a perder sensibilidad puede lesionarse y no darse cuenta. Si periódicamente concurre al podólogo o al profesional de salud para un control, disminuyen muchísimo las posibilidades de sufrir complicaciones», sostuvo.

Ruiz remarcó que lesiones aparentemente menores, como callosidades, pueden derivar en situaciones graves si no se atienden a tiempo. «Si no se detecta a tiempo, ingresan microorganismos, aparece una infección y cuando el paciente consulta ya necesita una atención mucho más compleja», indicó.

Entre las medidas preventivas más eficaces, el especialista mencionó la revisión diaria de los pies, el uso de medias claras para detectar manchas de sangre o secreciones y el empleo de calzado adecuado. También destacó que problemas como micosis, uñas patológicas o alteraciones en la pisada pueden ser detectados y tratados en el primer nivel de atención por podólogos, enfermeros o médicos mediante revisiones sencillas.

Sobre el impacto de la educación del paciente, Ruiz fue contundente: «Encontramos que aquellos pacientes que fueron educados, que aprendieron a cuidarse y conocen los riesgos, tienen muchas menos complicaciones que quienes nunca recibieron esa información».

El congreso, dirigido a podólogos, enfermeros, técnicos, educadores y profesionales vinculados con la atención de personas con diabetes, tendrá como eje central el fortalecimiento del primer nivel de atención. «Apuntamos a formar colegas para que apliquen estas medidas preventivas y trabajen junto al médico y al resto del equipo de salud. Para mí, lo más significativo sigue siendo la prevención», concluyó Ruiz, quien anticipó que el encuentro contará con la participación de referentes nacionales e internacionales en la temática.

Con informacion de Primera Edicion.