El café tuvo presencia en Misiones durante las décadas del 70 y 80, pero con el tiempo ese cultivo desapareció del mapa productivo provincial. Hoy, dos años después de las primeras plantaciones, un emprendimiento local obtuvo su primera cosecha íntegramente misionera y apuesta a que eso sea el inicio de algo más grande.
Detrás de la iniciativa están Santiago Martínez y Andrea Parodi, quienes llevan adelante Proyecto Cafetal. Martínez también integra Umbral Coffee, una cafetería y tostadora de especialidad junto a Martín, Matías y Cacho. El disparador del proyecto fue un estudio realizado por el divulgador conocido como Nacho Cafetero, quien reconstruyó la historia de aquellas plantaciones que existieron en la provincia hace décadas.
«Nacho hizo un estudio sobre aquellas plantaciones y me propuso volver a incentivar el Proyecto Cafetal. Gracias a eso hoy estamos intentando recuperar ese movimiento que existió en la provincia y darle una nueva oportunidad al café misionero», contó Martínez.
Actualmente el proyecto cuenta con nueve plantas en Posadas y otras 35 en Santa Ana. En Posadas, las plantas crecen bajo la copa de un mango, que las protege tanto del sol directo como del frío. Martínez señaló que las plantas ubicadas fuera de esa cobertura fueron justamente las que no prosperaron. En Santa Ana, en tanto, el suelo pedregoso representa un desafío, aunque la protección frente a las heladas es mayor.
Este año llegó el primer resultado concreto: una cosecha de aproximadamente 4,5 kilos de cerezas de café. Tras el despulpado, lavado, secado y tostado, el rendimiento final fue de cerca de 1,2 kilos de café listo para consumir.
«Fue una emoción enorme. Terminamos obteniendo un kilo doscientos de café tostado y decidimos dividirlo en treinta frascos de 27 gramos. Queremos que cada misionero tenga la posibilidad de probar un café que fue plantado, cosechado, procesado y tostado íntegramente en la provincia», describió Martínez.
Ese lote será comercializado como una edición limitada, bajo la modalidad de nanolote, habitual en el café de especialidad para producciones muy pequeñas y con características únicas. Quienes lo adquieran también podrán degustarlo en la cafetería L’Arica, donde será preparado con distintos métodos. «La idea es que primero puedan probarlo filtrado, porque ahí aparecen mucho mejor las notas del café. Después también podrán tomarlo como espresso americano», explicó.
Para las plantaciones, el equipo eligió variedades que mostraron buena adaptación en el sur de Brasil, una región con condiciones climáticas similares a las de Misiones: catuaí amarillo, catuaí rojo, obatá y arará. Martínez indicó que esa información fue clave para definir con qué plantas trabajar y para pensar en el crecimiento futuro del proyecto.
El objetivo no es quedarse en la producción propia. «Lo que buscamos es generar plantaciones de café y armar una comunidad hermosa alrededor de este cultivo. Queremos incentivar nuevamente el movimiento que hubo en Misiones hace décadas y ofrecer un café cosechado y producido en la provincia», sostuvo.
Martínez también apunta más lejos: «Misiones tiene todas las características para que el café pueda cultivarse a gran escala y convertirse en uno de los principales productores del noreste argentino». Por ahora, esos 1,2 kilos de café tostado son la prueba inicial de que el camino es posible.
Con informacion de AgroMisiones.