Repollos, coliflor y brócoli: los cultivos de invierno que sostienen la horticultura en el departamento San Ignacio

El descenso de temperaturas no es una amenaza para todos los productores rurales de Misiones. En el departamento San Ignacio, el otoño e invierno marcan el inicio de una temporada favorable para los horticultores que trabajan con repollo, coliflor y brócoli, cultivos que año a año consolidan su lugar en la economía agrícola de la zona.

En localidades como Gobernador Roca, Corpus y Jardín América, estas especies —conocidas técnicamente como coles— encuentran condiciones climáticas propicias para desarrollarse. Ariel Villasanti, extensionista de INTA Santo Pipó, explicó que «las temperaturas más frescas y la duración de los días favorecen el crecimiento y la formación de las cabezas, especialmente en el caso del repollo y la coliflor».

El repollo es el más demandado, tanto para consumo fresco como para uso industrial, con variedades como el redondo tipo Globemaster y el denominado «corazón de buey». También se producen coliflor híbrido y brócoli, y en menor medida kale, una hortaliza que gana terreno por su valor nutricional.

El proceso productivo combina métodos tradicionales con incorporación tecnológica. La siembra arranca en bandejas y el trasplante al campo se realiza entre los 30 y 35 días. Algunos productores dependen del agua de lluvia, mientras otros ya incorporaron riego por goteo. La fertilización se hace con cama de pollo o estiércol vacuno, y el ciclo completo desde la siembra hasta la cosecha ronda los 90 días.

Un caso destacado de organización colectiva es la Cooperativa Flor de Jardín, en Jardín América, que integra la producción hortícola con la elaboración de alimentos envasados. Su responsable técnico, Ayrton Max Bosë, señaló que «en función de las ventas del año anterior se hace una proyección y definimos la cantidad de kilos que necesitamos producir». El repollo se destina allí a la elaboración de chucrut y la coliflor a pickles, productos que se distribuyen en distintas provincias y también se venden a turistas que visitan la cooperativa.

Actualmente, unos 20 productores integran esta cadena. Algunos trabajan directamente en el campo hortícola de la cooperativa; otros llevan los plantines a sus propias chacras y luego entregan la producción destinada a la industria.