Rusia usó el misil hipersónico Oreshnik en un ataque masivo sobre Kiev: cuatro muertos y decenas de heridos

El Ministerio de Defensa ruso admitió el domingo el uso del misil balístico hipersónico Oreshnik —capaz de portar ojivas nucleares— en un ataque nocturno a gran escala contra Ucrania. El bombardeo dejó al menos cuatro muertos y decenas de heridos en Kiev y su región.

Junto al Oreshnik, Rusia empleó misiles balísticos Iskander, hipersónicos Kinzhal y cruceros Tsirkon. Moscú presentó el ataque como represalia por lo que denominó «ataques terroristas ucranianos contra infraestructura civil en territorio ruso», sin precisar los blancos alcanzados dentro de Ucrania.

El presidente ucraniano Volodimir Zelensky afirmó que el Oreshnik impactó en Bila Tserkva, en la región de Kyiv. «Tres misiles rusos contra una instalación de agua potable, un mercado incendiado, decenas de edificios residenciales dañados, varias escuelas comunes, y él lanzó su ‘Oreshnik’ contra Bila Tserkva. Están genuinamente dementes», escribió Zelensky en Telegram, en alusión al presidente Vladimir Putin.

Es la tercera vez que Rusia utiliza este misil en el conflicto. El Oreshnik fue empleado por primera vez en noviembre de 2024 contra Dnipro, y una segunda vez en enero pasado en la región de Lviv. Putin ha sostenido que el arma puede volar a Mach 10 y que es impermeable a los sistemas de defensa antimisil existentes, y ha afirmado que varios Oreshnik equipados con ojivas convencionales podrían ser tan devastadores como un ataque nuclear.

Según las fuerzas aéreas ucranianas, el ataque incluyó 600 drones y 90 misiles lanzados desde aire, mar y tierra. Las defensas antiaéreas lograron neutralizar 549 drones y 55 misiles; cerca de 19 misiles no alcanzaron sus objetivos. Zelensky advirtió que no todos los misiles balísticos fueron interceptados y que la mayoría de los impactos se concentraron en Kiev, señalada como el blanco principal.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó daños en todos los distritos de la capital: edificios residenciales, centros comerciales, escuelas y un mercado. Los servicios de emergencia relevaron afectaciones en al menos 50 puntos de la ciudad. En el barrio de Shevchenko, un impacto en un edificio de cinco pisos desató un incendio que causó una muerte y continuaba activo durante la mañana.

Svitlana Onofryichuk, de 55 años, trabajó durante 22 años en el mercado destruido durante el ataque. «Fue una noche terrible, y nunca hubo nada igual en toda la guerra. Lamento mucho tener que despedirme de Kiev ahora. No me voy a quedar. Mi trabajo desapareció, todo desapareció, todo se quemó», dijo a la agencia AP.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, condenó el bombardeo y acusó a Rusia de buscar «aterrorizar a Ucrania». «Rusia llegó a un callejón sin salida en el campo de batalla, entonces aterroriza a Ucrania con ataques deliberados sobre centros urbanos», escribió en X, y calificó el uso del Oreshnik de «táctica de intimidación política y una imprudente provocación nuclear».

El ataque se produjo días después de que fuerzas ucranianas bombardearan con drones Starobilsk, ciudad bajo control ruso en Lugansk. Moscú denunció que el blanco fue un dormitorio universitario y elevó el sábado a 21 el número de muertos. Kiev negó haber apuntado contra civiles y sostuvo que el objetivo era una unidad de drones rusa instalada en la zona.

El viernes, Putin había ordenado al ejército preparar propuestas de represalia, y el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso advirtió que los responsables enfrentarían «un castigo inevitable y severo». Rusia mantiene bombardeos casi diarios con drones y misiles sobre territorio ucraniano desde el inicio de su invasión a gran escala en 2022.

Con informacion de Misiones Online.