Sector yerbatero impulsa una ley provincial de emergencia ante la desregulación del mercado

Un encuentro multisectorial realizado en Aristóbulo del Valle reunió a productores, tareferos, cooperativistas, secaderos, directores del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y representantes del Gobierno provincial para analizar la situación del sector tras la entrada en vigencia del DNU 70/23, que eliminó la regulación de precios mínimos de la materia prima.

De ese encuentro surgió con fuerza la idea de impulsar una ley provincial de emergencia destinada a proteger la actividad primaria yerbatera. Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, explicó en diálogo con Canal Doce que la reunión se convocó para conocer los resultados de la semana anterior, cuando directores del INYM se reunieron con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. «Sobre la base de eso definir medidas a seguir», señaló.

Skripczuk confirmó que entre las alternativas en evaluación hay «varias ideas dando vueltas» y que «una de ellas, bastante fuerte, que está encaminada, es el pedido de una ley provincial para resguardar la producción primaria de yerba mate». El objetivo, precisó, es «definir, sobre la base de diferentes propuestas, qué podemos impulsar en beneficio del sector que está muy golpeado después del DNU 70/23».

El encuentro contó con la participación de los directores del INYM por la Producción, Roberto Ferreyra, María Soledad Fracalossi y Ramón Rodríguez, además del representante del Gobierno de Misiones en el organismo, Ricardo Maciel.

El núcleo del problema, según los productores, es la pérdida de las facultades del INYM para fijar precios mínimos de la hoja verde y la yerba canchada. Con el libre mercado rigiendo las transacciones, los actores más débiles de la cadena quedaron sin respaldo institucional.

«Estamos con un escenario muy complicado, que se agrava día a día», afirmó Skripczuk. El dirigente cuestionó además el discurso oficial sobre la inflación frente a lo que ocurre en las chacras: «Llama mucho la atención que digan que no hay inflación, si tenemos incrementos de manera permanente en los insumos básicos y el precio que pagan al productor por la hoja verde no sube, no acompaña desde hace mucho tiempo. Entonces es una situación muy complicada, muy compleja».

La delegación que semanas atrás se reunió con Sturzenegger —integrada por tareferos, productores, cooperativas, secaderos y el Gobierno de Misiones— planteó formalmente la crisis y solicitó la restitución de las potestades de fijación de precios para el INYM. El funcionario nacional ratificó, sin embargo, la continuidad de la política desreguladora.

Skripczuk detalló que la caída de precios comenzó casi de inmediato: «Dos semanas después de la vigencia del DNU 70/23, el precio de la hoja verde comenzó a caer». Y fue contundente respecto a las gestiones ante la Nación: «Buscamos el diálogo y el acercamiento para ver si encontramos mecanismos para salir de esta situación, pero vemos que desde el Gobierno nacional no hay voluntad de lograr algo para el productor».

Ante ese panorama, el sector apunta ahora al ámbito provincial. «Ya acudimos a los tres poderes del Estado, al Ejecutivo nacional, al Legislativo y al Judicial, y hasta ahora no tenemos ningún tipo de respuesta», recordó el dirigente. La redacción de un proyecto de ley provincial de emergencia se posiciona así como la principal herramienta disponible para sostener la actividad de los pequeños y medianos productores y de los trabajadores rurales de Misiones.

Con informacion de AgroMisiones.