La segunda jornada del juicio oral contra Roberto «El Negro» Silvero, de 23 años, acusado de matar a puñaladas a su amigo Luis Fernando Duarte Vázquez en noviembre de 2021 en el barrio Niño Perdido de Candelaria, se extendió durante siete horas e incluyó las declaraciones de cinco testigos ante el Tribunal Penal 1 de Posadas.
El tramo más relevante de la audiencia fue el testimonio de la expareja del imputado, una joven de 20 años cuya declaración generó demoras y complicaciones. Según se informó en sala, la muchacha manifestó temor por la presencia de Silvero y de su defensor oficial, Miguel Ángel Varela. Tras ser contenida por personal del tribunal y garantizársele reserva —la audiencia no fue transmitida y en la sala solo permanecieron las partes pertinentes—, pudo declarar durante una hora y media. Por pedido del TP-1, el contenido de ese testimonio no fue divulgado; además, se le asignó custodia policial por un mes a ella y a su familia.
Al término de esa declaración, el fiscal Vladimir Glinka solicitó cambiar la calificación del hecho: pidió que Silvero sea acusado de «homicidio agravado por alevosía» (artículo 80 del Código Procesal), en lugar del «homicidio simple» que regía hasta entonces. La nueva calificación prevé prisión perpetua.
Entre los cuatro testigos restantes, todos ratificaron sus relatos de la etapa de instrucción. El primero fue el oficial Gustavo Fernando Schiaffino, quien en noviembre de 2021 prestaba funciones en la comisaría de Candelaria. Declaró que llegó al lugar alertado por la Prefectura Naval Argentina, que tiene un destacamento cercano, y que su relevamiento socioambiental entre vecinos indicaba que Silvero —por entonces de 18 años— solía portar cuchillo y era considerado conflictivo en el barrio.
Luego declaró el subcomisario de esa época en Candelaria, Miguel Ángel Da Silva, quien respaldó el procedimiento de sus subalternos y reconoció que el barrio Niño Perdido era identificado habitualmente por episodios de violencia y peleas.
El tercer testigo, Sandro Arnaldo Argüello, participó de forma remota vía internet. Albañil y hermano de uno de los hombres demorados y luego desvinculados del crimen, fue convocado por la defensa de Silvero. Relató que el día del hecho fue a buscar a su hermano Víctor Ledesma a su casa de Candelaria para que votara, y que mientras estaban juntos arreglando un lavarropas todo transcurrió con normalidad. «Me fui y al mediodía, me llamó por teléfono una señora que me dice que a mi hermano lo llevaron preso», declaró. Al volver encontró el operativo policial y le explicaron que su hermano estaba demorado como testigo, no detenido.
El cuarto testigo fue Oscar Esteche, ciudadano paraguayo presentado como pieza clave del debate. Reiteró ante el tribunal lo que ya había declarado en sede policial y judicial entre 2021 y 2022: que vio el ataque desde su portón en el barrio Niño Perdido. Según su testimonio, Silvero —a quien llamó repetidamente «el asesino»— llamó a Duarte Vázquez frente a su vivienda y tras una discusión lo atacó. «Yo vi el ataque en mi portón y corrí a pedir ayuda a Prefectura porque lo estaba matando a Luisito. Fue una discusión y pelea. Cuando volví ya no estaba más el asesino, estaba en el monte», declaró.
Sobre el momento de la agresión fatal, Esteche fue preciso: «La puñalada fue a cinco metros de donde yo estaba, con una daga de tres colores. Se trenzaron y el asesino le hincó cuando cayó al piso Luisito». También señaló que la víctima había estado momentos antes en su casa para tomar mate.
El debate continúa con cinco testimonios más y culminará con los alegatos y el veredicto del tribunal integrado por los jueces Viviana Gladis Cukla, Gustavo Arnaldo Bernie y Carla Alejandra Freitag.
Con informacion de Primera Edicion.