El mal estado de las rutas nacionales y provinciales es una preocupación creciente para el sector del transporte de cargas en Misiones. Aníbal Goichik, integrante de la Cámara de Empresarios del Transporte, lo planteó con claridad: la infraestructura vial deteriorada no solo encarece la operación sino que también pone en riesgo vidas.
«El estado de la ruta es un socio estratégico para el transporte porque es lo que mantiene nuestra inversión y nuestra fuente laboral, que es el camión. Una ruta deteriorada aumenta muchísimo el costo de mantenimiento y el riesgo de la seguridad vial», sostuvo.
Goichik señaló que el problema es de alcance nacional, aunque puso el foco en dos corredores clave para la provincia. Si bien destacó algunos trabajos de bacheo en tramos de la Ruta Nacional 14, remarcó que las necesidades más urgentes están en la Ruta Nacional 12, que concentra alta circulación y se cobra peaje pese al deterioro evidente por falta de mantenimiento.
«Bienvenidas las obras que quiere hacer la provincia, pero la Ruta 12 tiene necesidades urgentes. También hay cruces provinciales que requieren intervención permanente, como la Ruta 6», indicó.
Para ilustrar las consecuencias concretas, el dirigente relató un accidente reciente sobre la Ruta 14 que involucró a tres camiones. «Dos camiones intentaron esquivar distintos pozos al mismo tiempo, se tocaron y un tercero terminó impactando. Se perdieron tres camiones de grano, aunque afortunadamente no hubo víctimas», explicó.
La semana pasada, además, el sector registró nueve neumáticos dañados por bulones y fragmentos metálicos dispersos sobre la calzada. «Cubiertas agujereadas por bulones y pedazos de hierro. Algunas se pueden reparar, otras quedan inutilizables», detalló Goichik.
El dato económico es contundente: una cubierta de primera marca para camión ronda los 500 dólares, entre 600.000 y 700.000 pesos al tipo de cambio actual. Eso puede equivaler a la rentabilidad completa de un viaje. «Un camión que va y vuelve de Buenos Aires hoy difícilmente deje más de 400 mil pesos libres. Si se pierde una cubierta que vale eso, ese viaje quedó totalmente perdido», afirmó.
Según precisó Goichik, un flete desde Misiones a Buenos Aires se cotiza alrededor de dos millones de pesos, mientras que el regreso rinde entre un millón y 1,2 millones por la menor demanda y la sobreoferta de transporte. En ese esquema, un camión de 150.000 dólares deja entre dos y tres millones de pesos mensuales haciendo cinco o seis viajes. «Mucha gente piensa que el dueño de un camión gana mucho dinero, pero la realidad es otra», subrayó.
El empresario también cuestionó la falta de participación del sector en las decisiones de infraestructura. «Desde la Cámara de Transporte vemos anuncios de obras o proyectos y nadie nos pregunta qué sería mejor o qué opinamos los usuarios legítimos. No existimos a nivel nacional ni provincial», expresó.
Goichik cerró reconociendo que el sector sigue invirtiendo en unidades, seguridad vial y reducción de emisiones, pero advirtió que la incertidumbre y la falta de infraestructura adecuada erosionan el ánimo inversor. «Todo lo que mejore la seguridad vial y nos permita seguir trabajando es bienvenido, pero necesitamos medidas concretas y coherentes», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.