Tres décadas de ferias francas: 74 mercados y 3.000 familias productoras en toda Misiones

En 1995, un grupo de productores de Oberá decidió organizarse para resolver un problema concreto: producir no tenía sentido si no había forma de vender. De esa necesidad nació la primera feria franca de Misiones, una experiencia que con el tiempo dejó de ser una excepción local para convertirse en uno de los principales canales de comercialización directa de la agricultura familiar en la provincia.

Treinta y un años después, la red cuenta con 74 ferias distribuidas en distintos puntos de Misiones, donde participan alrededor de 3.000 familias productoras. La expansión del sistema refleja cómo una iniciativa surgida desde las chacras logró integrarse de forma estable a la vida económica y social de numerosas localidades.

La lógica del modelo es simple: eliminar intermediarios y acercar directamente a quienes producen con quienes consumen. Para las familias rurales, eso implicó una vía concreta para colocar verduras, frutas, carnes, panificados, lácteos, conservas y otros productos. Para los consumidores, el acceso a alimentos que provienen directamente de las chacras.

Eugenio Kasalaba, uno de los impulsores del sistema, recordó los orígenes del modelo: «Las ferias francas surgieron en un momento de crisis, pero fueron posibles porque hubo productores que decidieron organizarse y apostar por otra forma de producir y comercializar».

A lo largo de los años, el esquema se extendió a otras localidades y adquirió una dimensión que fue más allá de la venta semanal. Las ferias se convirtieron también en espacios de organización productiva y de circulación económica dentro de las propias comunidades.

Un aspecto destacado de ese proceso fue la participación de las mujeres rurales. La comercialización directa les permitió transformar en ingresos actividades que históricamente se desarrollaban puertas adentro de las chacras, como la elaboración de conservas, panificados y otros productos. Esa presencia también se tradujo en una mayor participación de las productoras en la administración de los ingresos familiares y en los espacios de organización del sector.

El reconocimiento institucional del sistema quedó plasmado en la legislación provincial. La Ley VI N°164 estableció el 26 de agosto como Día Provincial de las Ferias Francas, en conmemoración de aquella primera experiencia obereña. La Ley III N°10, por su parte, creó un marco de promoción para las ferias francas y el Mercado Zonal Concentrador, incorporando formalmente estos circuitos dentro de las políticas de fomento a la producción local.

El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, señaló que detrás de cada feria hay «familia, trabajo y producción», además de un mecanismo que permite que los alimentos lleguen directamente desde las chacras hasta los consumidores. La subsecretaria de Agricultura Familiar, Marta Ferreira, destacó que el sistema se sostuvo durante más de tres décadas porque ofrece una herramienta concreta para comercializar lo producido y, al mismo tiempo, dinamizar las economías locales.

A 31 años de sus inicios, las ferias francas incorporan una novedad: el Índice de Precios de Ferias Francas Provincial (IPFFP), elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) en conjunto con organismos provinciales, municipios y la Universidad Nacional de Misiones. El indicador mide la evolución de los precios de los principales productos comercializados en estos espacios, toma como base junio de 2026 y contempla 11 grupos de productos, entre ellos verduras y frutas, carnes, aves, huevos, panificados, lácteos, hierbas medicinales, ornamentales y alimentos elaborados.

En julio, el nivel general del índice registró una baja mensual del 1,9%, aunque el comportamiento fue dispar según el rubro. Las hierbas medicinales subieron 11,9%; otros productos, 9,1%; ornamentales, 6,5%; lácteos, 3,5%; y untables dulces, 2,7%. En el otro extremo, los mayores descensos correspondieron a panificación y derivados, con una baja del 7,3%; verduras y frutas, con 3,5%; y carne vacuna y porcina, con 1,8%.

La intención es que el índice se publique mensualmente y permita un seguimiento más preciso del comportamiento de los precios en un circuito que hasta ahora contaba con escasa información estadística específica.

Más allá de los cambios de escala, las nuevas normativas y las herramientas de seguimiento incorporadas con el tiempo, las ferias francas mantienen prácticamente intacta la lógica con la que nacieron: que una familia productora pueda vender directamente lo que produce y quedarse con una mayor porción del valor final. Las 74 ferias constituyen hoy una infraestructura comercial distribuida por toda la provincia, capaz de vincular a miles de consumidores con cerca de 3.000 familias rurales.

Con informacion de Primera Edicion.