Una paciente de 31 años que realiza hemodiálisis atraviesa un embarazo de alto riesgo en el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga de Posadas. El caso se detectó en febrero de 2026 de manera fortuita, durante una consulta en guardia por dolor abdominal, y hoy la mujer se encuentra entre la semana 23 y 24 de gestación.
Irene Paz, médica nefróloga y responsable del Servicio de Nefrología del Madariaga, explicó que los embarazos en pacientes con terapia sustitutiva renal son extremadamente poco frecuentes. A nivel mundial, se estima que ocurren entre el 0,3% y el 1,5% de los casos, debido a trastornos hormonales, ciclos anovulatorios y alteraciones propias de la enfermedad renal crónica. «Es muy difícil que una paciente ovule y quede embarazada», señaló la especialista.
Cuando se confirmó la gestación, la paciente realizaba diálisis tres veces por semana. Ante el diagnóstico, el equipo médico duplicó la frecuencia: pasó a seis sesiones semanales de cuatro horas cada una. «En un embarazo hay que llegar a tener entre 20 y 26 horas semanales de tratamiento», precisó Paz. El objetivo es mantener bajos los niveles de toxinas urémicas, controlar la presión arterial, corregir la anemia y garantizar la suplementación adecuada de vitaminas y eritropoyetina.
El hospital activó además un abordaje multidisciplinario que involucra a profesionales de Nefrología, Ginecobstetricia de alto riesgo, Nutrición, Psicología y médicos de sala. También se revisó toda la medicación de la paciente. «Generalmente, estos son pacientes polimedicados. Rápidamente hay que hacer un cambio y generar una modificación en su terapia», explicó la nefróloga.
Entre los riesgos que requieren monitoreo permanente, Paz mencionó la posible restricción del crecimiento intrauterino, preeclampsia, eclampsia y polihidramnios. «Son embarazos de alto riesgo que pueden presentar muchas complicaciones. Hay que estar muy atento», advirtió.
Paz subrayó que se trata del primer embarazo de estas características registrado en el servicio desde que asumió su conducción en 2019. «Charlando con otros médicos que hace más tiempo están en Nefrología, no hay registros de embarazos», indicó.
Por el momento, la evolución es favorable. La especialista destacó que los avances tecnológicos y la mejora en la calidad de las diálisis permiten hoy que entre el 70% y el 90% de estos embarazos lleguen a término en distintos países, generalmente entre las semanas 34 y 37, con cesáreas programadas. «Se pueden llegar a embarazos a término, pero muy cuidados», concluyó Paz.
Con informacion de Misiones Online.