Emisiones récord y calentamiento acelerado: un nuevo informe científico advierte que el límite de 1,5°C podría superarse en cuatro años

Un informe elaborado por más de 70 científicos de 56 instituciones en 17 países, publicado en la revista Earth System Science Data, pone en números la magnitud de la crisis climática actual. El estudio, conocido como Indicators of Global Climate Change (IGCC), concluye que el calentamiento global atribuible a la actividad humana llegó a 1,37°C por encima de los niveles preindustriales en 2024 y que, de mantenerse las tendencias actuales, el planeta podría cruzar el umbral de 1,5°C en aproximadamente cuatro años.

Los investigadores señalan que prácticamente todo el calentamiento registrado en la última década puede atribuirse a causas humanas. Samantha Burgess, líder en clima del Copernicus Climate Change Service, fue directa al respecto: «Nuestro estudio demuestra que casi todo el calentamiento registrado en la última década se debe a las actividades humanas. Las repercusiones en los medios de vida y los ecosistemas ya se están dejando sentir en todo el mundo, y se acelerarán a medida que las temperaturas sigan aumentando».

Uno de los datos más llamativos del informe es el estado del desequilibrio energético de la Tierra, que mide la diferencia entre la energía solar que recibe el planeta y la que logra devolver al espacio. Ese indicador se encuentra en niveles récord y se ha duplicado en las últimas décadas, lo que refleja la velocidad a la que el sistema climático acumula calor.

En cuanto a las emisiones, 2024 marcó un nuevo máximo histórico: 56.800 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, con la quema de combustibles fósiles como principal responsable. La tasa de calentamiento humano se mantiene en 0,27°C por década, también la más alta jamás registrada. Matt Palmer, fellow científico del UK Met Office, resumió el mecanismo con claridad: «Todo se reduce a un principio muy sencillo: estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca, lo que provoca un aumento de los niveles de estos gases, que retienen cada vez más calor en la atmósfera y desequilibran el planeta».

El nivel medio global del mar alcanzó en 2025 un récord de 23 centímetros por encima de los valores de comienzos del siglo XX, impulsado por el calentamiento oceánico y el derretimiento de glaciares y capas de hielo continentales. Aunque el incremento anual puede parecer moderado, los científicos advierten que ya está aumentando la frecuencia e intensidad de inundaciones costeras en distintas regiones del mundo.

Karina Von Schuckmann, asesora científica en Mercator Ocean International, explicó la cadena de consecuencias: «El desequilibrio energético de la Tierra está aumentando rápidamente, lo que provoca cambios en todos los componentes del sistema climático, entre ellos el calentamiento de los océanos y de los continentes, el deshielo del permafrost, la pérdida de hielo y la subida del nivel del mar».

Por primera vez, el IGCC incorpora un indicador sobre olas de calor marinas. En 2025 se contabilizaron 65 días de este tipo de eventos a escala global, y su frecuencia se ha más que triplicado desde principios de los años noventa. Los científicos advierten que estas olas afectan ecosistemas marinos, pesquerías, producción de alimentos y economías costeras, además de poder intensificar fenómenos meteorológicos extremos en tierra firme.

Sobre el presupuesto de carbono restante para no superar el límite de 1,5°C, el informe estima que a comienzos de 2026 quedaban aproximadamente 130 gigatoneladas de dióxido de carbono disponibles. Con las emisiones actuales, ese margen podría agotarse en apenas tres años.

Los autores concluyen que los resultados exigen acelerar la descarbonización de las economías durante esta década y subrayan que mantener los sistemas de observación climática y las bases de datos internacionales será clave para monitorear la evolución del cambio climático y orientar las decisiones de política.

Con informacion de Misiones Online.