Los 757 retiros voluntarios aprobados en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) a nivel nacional dejaron una huella visible en Misiones. Más de 40 trabajadores de las estaciones experimentales de Cerro Azul y Montecarlo abandonaron el organismo, según informó Silvina Fariza, secretaria general de la Asociación del Personal del INTA (APINTA) e investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul.
En declaraciones a FM de las Misiones, Fariza señaló que solo en Cerro Azul se contabilizaron 23 adhesiones al programa, entre las que figuran cargos jerárquicos, profesionales, técnicos especializados y personal de apoyo con décadas de trayectoria. Indicó que el propio director regional también se acogió a la medida.
La dirigente cuestionó el carácter voluntario de las desvinculaciones. «Lo vamos a poner entre comillas», expresó, y afirmó que detrás de las salidas hay «un plan de desempleo». En cuanto al alcance nacional, precisó que la cifra total de retiros ya ronda entre 850 y 900 agentes, aunque parte de los expedientes aún debe pasar por el Consejo Directivo Nacional.
Uno de los sectores más comprometidos es el de frutales tropicales, actividad de creciente peso en la producción provincial. Según Fariza, el profesional a cargo del área se retiró junto con gran parte de su equipo. «Es un área que quedaría sin agentes», alertó.
La situación también alcanza a complejos productivos centrales para la economía misionera. De acuerdo con lo relatado por la referente sindical, uno de los principales técnicos formados en yerba mate y té dejó el organismo, al igual que el investigador responsable de la línea de mandioca, cultivo estratégico para numerosas familias rurales.
Para Fariza, la pérdida de personal no solo debilita la capacidad de investigación, sino también la presencia territorial del INTA en Misiones. Advirtió que el acompañamiento a los pequeños productores podría deteriorarse si no se revierten las decisiones adoptadas, y subrayó que el trabajo de los equipos técnicos muchas veces va más allá del asesoramiento agronómico: «ese abordaje o ese acompañamiento que inclusive se traduce hasta en este entramado o en esta red de amistad», describió.
Sobre el contexto general, la dirigente apuntó que el ajuste es parte de una política que se viene implementando desde hace más de un año. «Se está llevando adelante este plan de ajuste, este plan tan complicado y tan macabro que viene llevando adelante el Gobierno nacional», sostuvo.
Fariza también se refirió al impacto que el clima actual tiene sobre la organización sindical. Señaló que muchos empleados evitan sumarse a medidas de protesta por temor a represalias. «A nosotros los gremios nos han superdebilitado», afirmó, y agregó: «Hay tanto temor que no sabemos cuál va a ser la represalia, que no sabemos lo que va a pasar».
Con informacion de Primera Edicion.