Nafta al doble histórico en dólares: estaciones de Misiones pierden ventas y clientes se van a Paraguay

El último aumento de combustibles volvió a poner en el centro del debate una preocupación que acumula meses en las estaciones de servicio de Misiones: las ventas bajan, la frontera paraguaya sigue captando clientes y la economía provincial no da señales de repunte.

Martín Halty, propietario de una estación de servicios en Posadas, analizó el panorama en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Según describió, mientras a nivel nacional las ventas de combustibles caen cerca del 2,3% respecto del año anterior, en Misiones el retroceso llega al 3%. «Estamos un poco por encima de la media nacional y eso se explica principalmente por la diferencia de precios con la frontera», señaló.

Uno de los puntos que más llamó la atención del empresario es el valor del combustible medido en moneda extranjera. «Lo que muchos en el sector no terminamos de entender es cuál es la política que está siguiendo el Gobierno nacional. Hoy estamos pagando una nafta súper que equivale a aproximadamente 1,40 dólares por litro, cuando históricamente estaba alrededor de un dólar», afirmó.

Para Halty, esa brecha respondería a una decisión vinculada con la explotación de Vaca Muerta. «Da la impresión de que para hacer rentable Vaca Muerta y permitir que las refinerías paguen más caro el petróleo que sale de allí, se autoriza un precio en surtidor muy por encima de los valores históricos y también de los precios regionales», sostuvo. Y agregó: «Eso se refleja claramente en los balances. YPF tuvo ganancias récord al cierre del último trimestre. Pero esas ganancias son para la compañía; no representan una mejora para quienes comercializamos combustible ni para los usuarios que tienen que pagarlo».

En cuanto a la mecánica de los incrementos, explicó que YPF aplica una estrategia que denomina «micropricing». «Te sube 10 pesos, después te baja cinco, pero al final esos cinco pesos quedan incorporados. Son aumentos pequeños, casi imperceptibles para el consumidor, pero que se acumulan», indicó. Como referencia, mencionó que la nafta súper arrancó junio en 2.224 pesos por litro y actualmente ronda los 2.240 pesos en las estaciones de esa marca, mientras que otras compañías prefieren ajustes más espaciados y de mayor magnitud.

La competencia con Paraguay sigue siendo otro factor de peso. «Muchos consumidores siguen cruzando a Encarnación o a otras ciudades paraguayas porque encuentran precios más convenientes», señaló Halty. Aunque reconoció que la reciente suba del dólar achicó algo la brecha, estimó que la diferencia todavía ronda los 400 o 500 pesos por litro según el producto. «Es dinero que se va de la provincia. No solo afecta a las estaciones de servicio. Impacta también en el comercio, en el transporte y en toda la actividad económica», advirtió.

En cuanto al comportamiento de los consumidores, Halty observó que la gente no deja de ir a cargar combustible porque lo necesita para moverse, trabajar o llevar a sus hijos al colegio, pero cada vez carga menos. «La plata rinde menos. Antes alguien completaba el tanque, ahora carga lo justo para llegar a fin de semana o para poder seguir trabajando», describió.

La caída, aclaró, es más gradual que en otros rubros porque el combustible es un bien poco elástico. «Por ahí en otros sectores uno ve directamente locales vacíos o caídas muy bruscas. En nuestro caso es más gradual porque el combustible es un producto muy inelástico. Pero la baja existe y se está profundizando lentamente», afirmó.

Respecto de la rentabilidad del sector, Halty señaló que la estructura de costos cambió: los combustibles acumulan subas de alrededor del 25% en lo que va del año, mientras los salarios crecieron cerca del 10%. Esa diferencia mejora el punto de equilibrio de las estaciones, pero no alcanza a compensar la caída en el volumen vendido. Si la tendencia continúa, advirtió, algunas estaciones podrían verse obligadas a reducir personal. También mencionó que varias están evaluando instalar paneles solares para bajar el costo de la energía eléctrica.

Sobre los precios futuros, el empresario consideró que el combustible podría estar cerca de su techo, dado que el barril internacional se ubica por debajo de los 80 dólares. Sin embargo, reconoció que el mercado argentino no siempre sigue esa lógica. «Cuando terminó el conflicto en Medio Oriente muchos pensamos que la baja del barril se iba a trasladar a los surtidores. Pero eso no pasó. Y la realidad es que tampoco parece que vaya a pasar», sostuvo.

Para Halty, la clave del sector está ligada a la recuperación de la economía en general. Destacó al gasoil como indicador directo de actividad productiva: «El diésel es un termómetro muy claro. Cuando se mueve la economía, se mueve el diésel. Hoy estamos viendo una actividad bastante frenada». Y cerró con una mirada cauta: «Todos esperamos una recuperación porque la necesitamos. Ojalá ocurra. Pero hoy, sinceramente, todavía no vemos señales claras de que eso esté sucediendo».

Con informacion de Primera Edicion.