VIH en Misiones: entre 12 y 15 diagnósticos nuevos por mes, pero muchos llegan cuando la enfermedad ya avanzó

El Programa Provincial de VIH, ITS y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud Pública de Misiones registra entre 12 y 15 nuevos diagnósticos por mes, una cifra que se mantiene en niveles similares a los del año anterior. Sin embargo, el dato que más preocupa a los responsables del área no es la cantidad sino el momento en que esos diagnósticos llegan: muchos se producen cuando la infección ya lleva años avanzando sin ser detectada.

Fabián Zelaya, coordinador del programa, lo explicó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN tras una capacitación reciente en la que se analizaron estadísticas, tratamientos y estrategias de prevención. «La única forma de hacer un diagnóstico precoz es con el testeo. Si vos no testeás y no confirmás, lo más probable es que siempre llegues tarde», afirmó.

Zelaya distinguió dos situaciones distintas. El diagnóstico tardío corresponde a una persona que contrajo el virus sin saberlo y nunca tuvo síntomas que la llevaran a consultar. El avanzado, en cambio, se da cuando la persona llega al sistema de salud ya enferma, con alguna infección secundaria que requirió internación. «Estamos hablando de personas ya enfermas de sida», precisó. En esos casos, se estima que la infección puede llevar más de cuatro años sin haber sido detectada.

Actualmente, alrededor de 1.500 personas retiran su medicación antirretroviral cada mes en Misiones. Zelaya señaló que el diagnóstico oportuno sigue siendo una deuda pendiente: «es algo que tenemos que mejorar», sostuvo, y aclaró que una vez confirmado el resultado reactivo el programa tiene «toda una logística armada para que esa persona no esté excluida del sistema de salud».

El testeo es gratuito, no requiere turno médico ni derivación profesional y está disponible en varios puntos de la provincia. Aun así, Zelaya señaló que el estigma y la distancia geográfica siguen siendo las principales barreras para que la gente se acerque. «Sigue pesando mucho el estigma, hay que desmitificar el VIH. Hay que decir que dejó de ser una enfermedad mortal para ser una infección crónica tratable, no curable», remarcó.

Para ampliar el acceso al test, el programa participa en operativos de Salud Pública en distintas localidades. También incorporó servicios de consejería y asesoramiento. «Hablar hoy de VIH es hablar de una infección crónica, transmisible, pero ya se dejó en claro que el VIH dejó de ser una enfermedad mortal», insistió Zelaya.

En cuanto a los recursos, el programa combina insumos enviados por la Nación con compras provinciales. La medicación para quienes ya tienen diagnóstico está garantizada con trazabilidad nominalizada, es decir, asignada a cada paciente en particular. Pero la disponibilidad de test rápidos y preservativos genera inquietud. Zelaya reconoció que los recortes nacionales impactaron en el área. «Los recursos son menos que en años anteriores. Estuvimos con el subsecretario Mattivi la semana pasada, y nos confirmó que iba a hacer un nuevo pedido de compra de preservativos. No son los números que nosotros queremos. Ojalá pudiésemos cubrir la diferencia, por así decirlo, pero no, estamos hablando de costos», expresó.

Entre las herramientas más recientes, Zelaya mencionó la PrEP, una medicación antirretroviral preventiva destinada a personas sin VIH que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad frente al virus. El coordinador explicó que, tomada correctamente, reduce al mínimo las posibilidades de infección, y confirmó que Misiones ya aplica este modelo de prevención combinada. El acceso es gratuito y se realiza un testeo antes de entregar la medicación y cada vez que la persona la retira, para garantizar que continúa siendo negativa.

Con informacion de Primera Edicion.